En la Fortaleza, Lanús celebró una victoria trabajada en la ida de la final de la Recopa Sudamericana, que deja la serie abierta de cara al desquite en una semana. El triunfo fue premio al orden y a la eficacia en momentos clave.

El gol llegó a los 77 minutos, obra de Rodrigo Castillo. Antes del tanto definitivo hubo una acción anulada por off-side tras un peinado de Eduardo Salvio. Erick Pulgar, mediocampista chileno y seleccionado nacional, fue titular y jugó los 90 minutos, mientras que Matías Sepúlveda ingresó a los 66'.

Lanús mostró intensidad en los arranques y en los cierres, y golpeó por pelota parada y por transiciones rápidas. Flamengo intentó imponer el control posicional, con Jorge Carrascal buscando espacios entre los centrales de Lanús, y con Luíz Araújo, Giorgian De Arrascaeta y Everton Cebolinha moviéndose en la delantera. La mejor opción visitante fue un mano a mano de Everton contra Nahuel Losada, que respondió bien.

Tácticamente, Lanús apostó por un juego directo y por compactar líneas para anular las bandas de Flamengo. Pulgar cumplió como ancla en el mediocampo, ordenando la salida y cerrando espacios centrales, lo que permitió a los laterales proyectarse. Flamengo, pese a la superioridad individual, careció de una referencia fija de área que lo volviera más peligroso.

En perspectiva, la ventaja es mínima para el Granate: la Recopa enfrenta al campeón de la Copa Libertadores y al campeón de la Copa Sudamericana, por eso el desquite en Brasil será decisivo. El desequilibrio económico entre ambos clubes quedó en evidencia con la referencia a Lucas Paquetá, repatriado por 50 millones de dólares desde West Ham United, un club inglés de la Premier League. Para Chile, la actuación de Pulgar confirma su aporte en el plano continental y será clave ver cómo le sientan partidos de alta exigencia para la Roja.