Marcelo Gallardo comunicó este lunes, mediante un video publicado en las redes oficiales de River Plate en Argentina, que dirigirá el jueves ante Banfield su último partido en su segundo ciclo al mando del primer equipo. La decisión se produjo luego de una reunión en el River Camp de Ezeiza con el presidente del club, Stefano Di Carlo, y el director deportivo, Enzo Francescoli.

Las cifras explican la medida: River ganó apenas 5 de los últimos 20 partidos, y en la Liga Profesional perdió 10 de sus últimos 15 encuentros. El entrenador argentino, Marcelo Gallardo, cierra así un segundo ciclo que duró 18 meses y medio y en el que no pudo sumar títulos a las 14 coronas que había conseguido en su primera etapa como técnico del club.

El desgaste acumulado incluyó eliminaciones en la Copa Libertadores contra Atlético Mineiro de Brasil en 2024 y frente a Palmeiras de Brasil en 2025, además de la caída ante Talleres de Argentina en Paraguay por la Supercopa. En el plano del mercado, Gallardo incorporó 20 refuerzos y el club desembolsó más de 100 millones de dólares, según el recuento que circula en la prensa; esos fichajes no rindieron lo esperado.

En el video, Gallardo dijo: "Intentaré ser breve para que no me inunde la emoción y el dolor que significa anunciar que el jueves será mi último partido", y agradeció el apoyo de la hinchada y de su cuerpo técnico. Stefano Di Carlo, presidente de River Plate, y Enzo Francescoli, director deportivo y exfutbolista uruguayo, participaron de la reunión en Ezeiza que antecedió al anuncio.

Desde el punto de vista futbolístico, la caída del equipo mostró problemas sostenidos en la generación de juego y en la consistencia defensiva, lo que se tradujo en resultados irregulares a lo largo de este Torneo Apertura. Esos déficits se hicieron más visibles en eliminaciones por Copa y en la incapacidad para consolidar piezas tras una inversión alta en refuerzos.

El jueves ante Banfield será el cierre formal de un ciclo que marcó tanto cumbres como desgaste en Núñez. Ahora River debe definir rápida y cuidadosamente su plan deportivo: resolver la dirección técnica, ajustar la estrategia de mercado y recuperar rendimiento para no perder competitividad en el torneo local y en competencias internacionales. Para el fútbol chileno, la salida de Gallardo es un recordatorio de la volatilidad de los ciclos exitosos y de cómo las decisiones de mercado y la adaptación táctica determinan el destino de los proyectos grandes.