La batalla por el proyecto misceláneo de reactivación y reconstrucción llegó a un punto de quiebre este martes. Jorge Quiroz, ministro de Hacienda, y Paulina Vodanovic, senadora y presidenta del Partido Socialista (PS), se enfrentaron en un seminario de La Tercera. El choque ocurrió horas antes de que los comités parlamentarios definan si el Senado vota esta tarde la idea de legislar de la iniciativa.

Quiroz fue directo: quiere la votación hoy. Argumentó que Chile "le ha puesto impuestos al crecimiento" y que seguir postergando no es viable. "Sin proyecto y crecimiento, el escenario es insostenible", dijo. El Ejecutivo espera que el Senado vote en general esta tarde y que la suma urgencia sobre el proyecto se mantenga durante la discusión particular.

Vodanovic no tardó en responder. Dijo sentir que "la suerte ya está echada" y anticipó la posición de su partido: si se vota hoy sin negociación previa, el PS votará en contra. "Esto demuestra una conducta de no querer escuchar", afirmó. Para ella, el gobierno trata al Senado como un mero trámite.

La presidenta del PS llamó "pantomima" al proceso de diálogo con el Ejecutivo. Señaló que las exposiciones técnicas sobre la iniciativa convergieron en una sola certeza: habrá menor recaudación fiscal para el Estado.

El cruce se produce en un momento de alta tensión legislativa. Sectores de la oposición venían pidiendo aplazar la votación hasta la primera semana de julio, al regreso de la semana regional. El gobierno descartó esa alternativa.

Desde la derecha, el senador Arturo Squella, del Partido Republicano, fijó los límites de las negociaciones en curso. Para Squella, ceder demasiado para sumar votos no es una salida aceptable: "Si para lograr esa mayor cantidad de votos favorables vas a debilitar y licuar el efecto que querías conseguir con este proyecto, prefiero ganar por un voto", sostuvo.

Los comités parlamentarios del Senado se reúnen a las 15:00 horas para definir la tabla. Si el PS cumple su amenaza, el gobierno necesita los votos de Chile Vamos y el Partido Republicano. Sin esos respaldos, la iniciativa no supera el primer trámite legislativo.