El expresidente Gabriel Boric descartó este jueves, al menos por ahora, una segunda carrera hacia La Moneda. "Hoy día no estoy pensando en ninguna candidatura. No es mi rol", afirmó tras un desayuno con la exmandataria Michelle Bachelet y dirigentes de oposición.
De acuerdo con BioBioChile, el encuentro se realizó en la mañana en la sede de la Fundación Horizonte Ciudadano, en Ñuñoa. Bachelet lo convocó para agradecer el acto organizado tras su fallida postulación a la Secretaría General de Naciones Unidas.
Según Cooperativa, Boric no figuraba en la convocatoria original. Llegó tras una invitación directa de la expresidenta, que gobernó en los periodos 2006-2010 y 2014-2018.
La cita ocurrió después de que Bachelet dejara abierta la puerta a una nueva candidatura presidencial. Consultado sobre su propio caso, el frenteamplista evitó especular. "No voy a siquiera ponerme en esos casos", respondió, y aseguró que él y la expresidenta coincidieron en no hablar de candidaturas.
Boric, quien gobernó entre 2022 y 2026, puso el foco en la derrota de su sector. En los comicios de 2025, la abanderada del progresismo, Jeannette Jara (Partido Comunista), cayó en segunda vuelta ante José Antonio Kast, hoy Presidente.
"Nosotros perdimos, y perdimos por harto, la última elección, y no fue hace tanto tiempo", dijo. A su juicio, el progresismo todavía se pregunta qué pasó. Por eso, sostuvo que pensar en lo que ocurrirá en tres años y medio más no tiene sentido hoy.
El exmandatario también habló de la situación del país. Describió a personas "pasando angustias, no llegando a fin de mes", pero también con sueños y esperanzas. Pidió a la izquierda y la centroizquierda salir a escucharlas, porque "no basta con hablar solamente entre nosotros mismos".
Boric contó que en el último tiempo ha recorrido escuelas y que quiere seguir haciéndolo. Dijo ver una juventud deseosa de participar y planteó que el camino pasa por construir un país más justo y no por pensar en elecciones.
Quién gana con esta postura es aún incierto. Boric se aparta de la disputa por el liderazgo opositor, mientras Bachelet mantiene abierta su opción. La próxima elección presidencial está prevista en unos tres años y medio, según el propio exmandatario.








