Un camión de Empresas Gasco que transportaba gas licuado de petróleo, GLP, desde Quintero hacia Santiago volcó y explotó la mañana del jueves en la comuna de Renca, alrededor de las 8:00, provocando un incendio que dejó cuatro muertos —incluido el conductor, trabajador de la compañía— y decenas de heridos, además de vehículos quemados.

Los equipos de emergencia llegaron al lugar de inmediato. Bomberos informó un radio de impacto de 150 metros y trabaja en la remoción de escombros y la reparación de barreras en la Ruta General Velásquez, donde se registraron daños en pórticos y señalética. El Servicio Médico Legal, SML, debe confirmar las identidades de las personas fallecidas, según fuentes ligadas al proceso de identificación.

La Fiscalía, en tanto, abrió una investigación penal y, según reportes preliminares, indaga un posible exceso de velocidad como antecedente del siniestro. Testimonios recogidos y la difusión de material audiovisual por Canal 13 muestran el volcamiento del camión y la posterior detonación de la nube blanca que se generó tras la fuga del GLP.

Entre los sobrevivientes, el conductor Juan Pablo Nova relató cómo él y otros ocupantes debieron abandonar sus vehículos y cómo observaron a personas con quemaduras, relato que fue recogido por medios y que ya forma parte de las diligencias que sigue la Fiscalía.

Dentro de la compañía se activaron mecanismos de respuesta interna. El Comité de Crisis preestablecido, encabezado por el gerente general Cristián Aguirre, reunió a gerentes corporativos y a directivos de la filial Gasco GLP, la unidad directamente involucrada. El directorio, presidido por el empresario Matías Pérez Cruz, no convocó una sesión extraordinaria, pero mantiene interacciones continuas con la gerencia general. El vicepresidente del directorio, Gerardo Cood, integra el comité y la directora Carmen Gloria Pucci Labatut participó de manera telemática desde España.

Paralelamente, Empresas Gasco constituyó un equipo especial de Recursos Humanos —RR.HH.— para contactar a las familias de las víctimas, brindar apoyo a los trabajadores afectados y coordinar entregas de información y beneficios. Según personas con conocimiento de la operación interna, la comunicación entre la plana mayor fue intensa durante las primeras horas, con contactos periódicos incluso con ejecutivos que estaban de vacaciones o fuera del país.

La empresa ha señalado que sus equipos de emergencia actuaron siguiendo protocolos internos y que se ha puesto a disposición de las autoridades para las pericias. Reguladores y fiscalizadores deberán revisar ahora la cadena logística del transporte de GLP y las medidas de seguridad en rutas urbanas que atraviesan sectores poblados.

En las próximas jornadas las diligencias de la Fiscalía y los peritajes de Bomberos y SML serán clave para establecer causas y responsabilidades. En tanto, Gasco continuará con las labores de apoyo a familiares y con la gestión interna que incluyó la activación del comité y del equipo de RR.HH., mientras las obras en la Ruta General Velásquez prosiguen para restablecer la normalidad del tránsito.