Un sondeo nacional encargado por la cooperativa pisquera Capel, productora de pisco chileno, consultó a 1.129 personas sobre cómo preparan hoy la piscola, el combinado que suele dominar las fiestas y reuniones en Chile. La encuesta, realizada por la consultora Valor y complementada con una votación abierta en la plataforma connegraoconblanca.cl, puso el foco en ingredientes, cantidad de hielo y la proporción entre pisco y bebida.

La discusión clásica entre negra y blanca vuelve con datos concretos: la negra, entendida como la piscola preparada con bebida sabor cola, aparece como la opción mayoritaria, mientras que la blanca, la que lleva bebida sabor limón o gaseosa clara, queda en un segundo lugar. Además de esa polaridad, el sondeo recoge matices sobre azúcar, hielo y cuánto pisco se vierte por vaso.

En los detalles, el estudio muestra que 72,5% de los encuestados prefiere mezclar el pisco con bebida cola, frente a 27,5% que opta por gaseosas blancas. Respecto al tipo de gaseosa, 67% dijo elegir versiones con azúcar, mientras que un 30% prefiere alternativas zero o light y un 3% otras opciones.

El ritual del hielo y las proporciones también tiene sus reglas no escritas. Un 52% prefiere agregar "tres o más" cubos de hielo, y un 42% opta por dos. En cuanto a la mezcla, la tendencia general es hacia preparaciones más suaves: 72% afirmó que toma la piscola con más bebida que pisco; un 20% dijo usar mitad y mitad, y un 8% dijo preferir más pisco que bebida.

El sondeo detecta además variaciones por edad. Entre quienes tienen entre 18 y 30 años, hay una mayor inclinación por preparaciones con más bebida y por versiones sin tanto alcohol percibido. En el tramo de 41 a 50 años aumenta la preferencia por mezclas con mayor proporción de pisco, mientras que en el grupo de 51 a 60 años se registra una mayor presencia de la fórmula 50/50. El estudio no detalla en el documento público las preferencias más allá de los 60 años.

Estos resultados se inscriben en un paisaje cultural donde la piscola funciona como espejo de cambios sociales: la persistencia de la negra convive con la demanda por opciones más ligeras, ya sea por preferencias de sabor o por búsquedas de menor ingesta de azúcar y alcohol. En bares y reuniones familiares, esa tensión se traduce en copas con mucho hielo y proporciones cuidadas, más cercanas a la idea de un trago para compartir que a un consumo fuerte y directo.

Para Capel, que promueve la votación en connegraoconblanca.cl, el sondeo aporta una fotografía del consumo que puede influir en promociones, formatos y presentaciones, aunque los hábitos siempre cambian según temporada y contextos festivos. La votación ciudadana se mantiene abierta, por lo que las cifras podrían matizarse con la participación online. En términos culturales, la piscola sigue siendo un rito popular, una pequeña escena donde se negocian gustos generacionales, hábitos de consumo y, sobre todo, la manera en que los chilenos celebramos juntos.