Este martes, la subsecretaria de Prevención del Delito, Carolina Leitao, puso fin a la primera etapa de las fuerzas de tarea creadas por el Consejo Nacional de Prevención del Delito en una reunión que evaluó un diagnóstico sobre trayectorias delictuales tempranas de niños, niñas y adolescentes (NNA). La instancia trabajó en dos líneas: Alerta temprana de actividad delictiva en niños, niñas y adolescentes y Prevención del reclutamiento de niños, niñas y adolescentes por organizaciones criminales.

La reunión registró avances en el acceso y análisis de información oficial. Según Leitao, con los indicadores entregados por Carabineros de Chile, la instancia pudo contabilizar el ingreso diario de NNA que toman contacto con una comisaría a nivel nacional, y a partir de esos registros proyectar tendencias y necesidades de intervención. "Buscamos que el Estado pueda llegar a tiempo, desarrollar alertas tempranas y articular a las distintas instituciones del Estado, pero también de los privados que son parte del sistema de seguridad pública", dijo la subsecretaria.

El trabajo incluyó además un estudio en colaboración con Catalina Droppelman, investigadora del Centro de Justicia y Sociedad de la Universidad Católica, que, según las autoridades, permite visibilizar cuáles son los elementos prioritarios para abordar la problemática y diseñar respuestas basadas en evidencia. Esa aproximación metodológica pone el foco en los circuitos institucionales y en la necesidad de datos consistentes para trazar trayectorias de riesgo.

Leitao, que es exalcaldesa, vinculó los resultados con la transición de gobierno y defendió la idea de que los descubrimientos no queden sujetos a ciclos políticos. "Una de las fortalezas del nuevo Ministerio de Seguridad es poder institucionalizar esta instancia justamente para que sean independientes de los ciclos políticos, se profundicen y lo avanzado no retroceda", afirmó. En la reunión también participó el subsecretario de Seguridad Pública, Rafael Collado, quien agradeció el liderazgo de Leitao y destacó que los datos ahora permiten evaluaciones de segundo nivel.

Más allá de las cifras preliminares y del diagnóstico, el salto hacia la institucionalización en el futuro Ministerio de Seguridad aparece como la hoja de ruta propuesta por las autoridades: asegurar continuidad, articular organismos como Carabineros, y consolidar mecanismos de alerta que puedan orientar intervenciones tempranas. Quedan pendientes la definición de plazos concretos para la implementación de esas alertas y la forma en que se coordinarán los sectores público y privado para abordar el reclutamiento de menores por organizaciones criminales.