El Ejecutivo ingresó con suma urgencia al Congreso un proyecto de ley que crea un bono de 30 mil pesos por cada hijo menor de 13 años para las familias de menores ingresos del país.

El beneficio está dirigido exclusivamente al 80% de los hogares más vulnerables, según el Registro Social de Hogares (RSH), el sistema que el Estado usa para clasificar a las familias por nivel socioeconómico y asignar apoyos. El mensaje presidencial que acompaña la iniciativa describe el objetivo como "constituir apoyo financiero directo para ayudar a familias a solventar los ineludibles gastos asociados a la crianza y el cuidado de los menores".

El monto no contará como remuneración ni renta para ningún efecto legal. No estará afecto a cotizaciones previsionales ni a impuestos, y tampoco tendrá descuentos de ningún tipo. Las familias recibirán el monto íntegro.

La calificación de suma urgencia obliga al Congreso a pronunciarse sobre el proyecto en un plazo máximo de 15 días, lo que presiona hacia una tramitación expedita de una medida que, de aprobarse, llegaría a millones de hogares que dependen del RSH para acceder a beneficios del Estado.