El Día del Niño es una oportunidad para cuestionar la idea de que los juguetes tienen género. La Fundación Niñas Valientes, con su campaña "Cambiemos las reglas del juego", llama a familias y colegios a repensar qué se regala y cómo se organiza el juego, porque los roles y preferencias se forman muy temprano.
Contexto científico Investigaciones muestran que la identidad y los estereotipos de género empiezan a internalizarse en la primera infancia. Un estudio de la Universidad de Vigo detectó que niñas y niños de 5 a 6 años ya suelen percibir límites sobre qué pueden o no jugar según el género. La campaña citada recopila estudios internacionales y afirma, por ejemplo, que 5 de cada 10 juguetes son sexistas y que el 72% de los juguetes dirigidos a niñas remiten a tareas del hogar; esas cifras las atribuye la propia Fundación a revisiones de investigación pública. Organismos internacionales como UNICEF también señalan que el juego es clave para el desarrollo cognitivo, social y emocional de la infancia, y que los materiales con sesgos pueden reforzar estereotipos.
Cuando los juguetes refuerzan roles tradicionales, se limitan intereses y aprendizajes tempranos. Eso puede traducirse en menor interés por áreas como ciencia y tecnología en niñas, o en que los niños reciban menos estímulos para el cuidado y la empatía. En términos prácticos, significa que en una sala de clases o en una casa, la distribución de materiales y los mensajes sobre el juego influyen en las oportunidades futuras de niñas y niños.
Qué pueden hacer familias y docentes en Chile Evitar etiquetar: no clasificar juguetes como "de niñas" o "de niños", ni en el hogar ni en el aula. Mostrar que cualquier juguete es legítimo para cualquier persona. Ofrecer variedad: incluir juegos de construcción, muñecos, herramientas, material artístico y juguetes tecnológicos para todos. Diseñar rincones mixtos en el establecimiento: un espacio de role play que combine cocina, taller, hospital y laboratorio, y que rote para que todos los estudiantes experimenten distintos roles. Promover el juego cooperativo: actividades en parejas y grupos mixtos que valoren distintas habilidades. Dialogar con familias: enviar sugerencias concretas para regalar, ejemplos de actividades y reflexiones sobre cómo hablar con los niños cuando aparecen expresiones como "eso es para niñas". Conectar con el proyecto educativo: articular estas prácticas con la dirección y los equipos de convivencia escolar y con la comunidad educativa.
Recursos y referentes La Fundación Niñas Valientes lidera la campaña mencionada y comparte materiales para sensibilizar. UNICEF y UNESCO (la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) ofrecen evidencia y guías sobre juego y desarrollo infantil que pueden adaptarse a salas cuna, jardines y escuelas. En cultura y entretenimiento, producciones como Toy Story 5 han vuelto a poner en debate cómo las pantallas y los juguetes representan roles, un tema que en Chile podemos aprovechar para fomentar el análisis crítico en el aula, como informamos recientemente.
Perspectiva Cambiar prácticas no es inmediato, pero sí posible con decisiones concretas de familias, docentes y establecimientos. Empezar por pequeñas medidas, como ofrecer opciones diversas y evitar etiquetas, puede ampliar las libertades de elección de niñas y niños. En el fondo, se trata de permitir que jueguen, exploren y aprendan sin límites predeterminados por el género.
Fuentes y aclaraciones Fundación Niñas Valientes, campaña "Cambiemos las reglas del juego". Estudio de la Universidad de Vigo sobre estereotipos en la primera infancia. UNICEF y UNESCO, documentos sobre juego y desarrollo infantil. Las cifras citadas por la campaña provienen de compilaciones de estudios internacionales; no siempre corresponden a mediciones exclusivas en Chile. Si desea materiales o actividades concretas para aplicar en un colegio chileno, se puede solicitar a la Fundación y a las instituciones educativas locales guías adaptadas al contexto nacional.
