Las causas que detonaron el estallido social de octubre de 2019 siguen sin resolverse. Eso sostuvo Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista (PC), según CNN Chile, al terminar la conferencia nacional de su colectividad, cuando se cumplen siete años del 18-O.
Carmona calificó como "demandas legítimas" las que movieron a miles de personas a las calles. "Tenía razones de inequidad, de desigualdad y exclusión", afirmó el dirigente. A su juicio, sin respuestas a esos problemas no existe fórmula capaz de contener la rabia ni la impotencia ciudadana.
El líder comunista llamó a mirar el proceso más allá de los episodios de violencia. Describió las movilizaciones como espontáneas y destacó lo que llamó una autoconvocatoria "ejemplar" del mundo social y sindical.
También lanzó una advertencia a las autoridades. Si los temas pendientes no reciben atención, dijo, pueden transformarse en "una olla a presión".
Sus palabras llegan en un momento tenso para la izquierda. Desde el oficialismo, ahora encabezado por el gobierno del presidente José Antonio Kast, acusan al PC de promover la violencia. En conversación con La Tercera, Carmona calificó esos dichos como una "provocación" intencionada.
"Los comunistas somos responsables de hacerle aportes a la convivencia civilizatoria de la sociedad chilena", respondió el presidente del partido frente a esas críticas.
El otro foco de su intervención fueron los indultos. Carmona rechazó cualquier beneficio para condenados por violaciones a los derechos humanos, aunque se trate de personas mayores o enfermas. "No hay derechos ni beneficios carcelarios para quienes son criminales de lesa humanidad", sentenció.
El debate tiene respaldo en las encuestas. De acuerdo con la medición Plaza Pública de Cadem, un 60% quiere eliminar el indulto presidencial y un 55% se opone a indultar a exuniformados condenados por hechos del estallido.
La memoria del 18-O sigue dividida. Según una encuesta Criteria, un 59% evalúa el estallido como negativo para Chile, mientras un 68% cree que sus demandas continúan sin solución. Esa misma medición ubica la aprobación de Kast en 28%.


