Asimet: industria metalúrgica cae 5,6% a agosto y golpea más fuerte a regiones西班牙语

El gremio metalúrgico pide destrabar obras públicas regionales y dar prioridad a la manufactura nacional en licitaciones de infraestructura.西班牙语

分享

本篇报道尚未翻译成你的语言,目前显示西班牙语原文。

La industria metalúrgica y metalmecánica chilena acumuló una contracción de 5,6% entre enero y agosto de 2026, según Diario Financiero, que cita al presidente de la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet), Fernando García. Con esa caída, el sector quedó 12,4% por debajo de su nivel de actividad de 2018.

En agosto la actividad bajó 2,9% respecto del mismo mes de 2025. Fue el octavo mes consecutivo en rojo. Con estos datos, el gremio proyecta que el año cerrará con una contracción cercana a 5%.

Para Asimet, el golpe no se reparte igual en el país. "Las zonas alejadas de la Región Metropolitana sufren consecuencias más profundas debido a su alta dependencia de actividades tractoras específicas", dijo García. Mencionó la minería en el norte y los sectores forestal, logístico y siderúrgico en la Región del Biobío.

El problema práctico es el empleo. Si un soldador especializado pierde su trabajo en Santiago, tiene un mercado laboral amplio para buscar otro. En regiones, según el gremio, la capacidad de recolocación local es mucho menor.

A eso se suma un efecto dominó. Cuando una planta frena, arrastra a quienes le venden transporte, alimentación, seguridad e insumos. "Al desaparecer la red de proveedores especializados, puede tomar años recuperarse y convertirse en una pérdida de capacidad industrial permanente", advirtió García.

El dirigente también apuntó a la informalidad en Biobío y Ñuble. Explicó que un taller informal cobra menos porque no paga cotizaciones, certificaciones ni capacitación. Esa diferencia de costos, dijo, perjudica a las empresas formales y termina por "destruir el capital humano industrial".

El informe de Asimet muestra que no todo cae. De las nueve actividades del sector, dos crecieron entre enero y agosto. La construcción de buques y embarcaciones subió 27,9% y aportó 1,1 puntos porcentuales al resultado. Las industrias básicas de hierro y acero crecieron 2,9%. García destacó el potencial tecnológico y productivo de los astilleros locales.

El caso que el gremio usa como señal de alerta es Edyce Metalúrgica, la mayor maestranza del país, ubicada en el Biobío. Golpeada por la crisis de la construcción y la baja inversión, acumuló pasivos por más de $33 mil millones. A mediados de este año evitó la quiebra mediante una reorganización judicial, un proceso que permite renegociar deudas con los acreedores bajo supervisión de un tribunal.

Para García, ese caso es un "llamado de atención que trasciende a una sola empresa". Asimet sostiene que el sector tiene capacidad instalada, experiencia y personal calificado para responder cuando vuelva la inversión.

Por eso el gremio pidió destrabar la ejecución de obras públicas regionales y priorizar la manufactura nacional en licitaciones de infraestructura y energías renovables. García advirtió que la inversión pública sirve como impulso inicial, pero que la recuperación exige que vuelva a crecer la privada. "La clave ahora es agilizar la tramitación de los proyectos que están en distintas etapas de desarrollo para que pasen a ejecución", concluyó.

免费新闻通讯

查看新闻邮件页面