Un manifestante perdió una mano este sábado en Saint-Étienne, ciudad del centro de Francia, por la explosión de una granada lanzada por las fuerzas de seguridad. Así lo informó a la agencia AFP una fuente cercana al caso.
Según reportó T13, las primeras informaciones indican que el manifestante habría recogido la granada con la mano. La fuente no precisó qué tipo de artefacto se usó.
El episodio ocurrió durante una jornada nacional de protestas contra el aumento del costo de vida. La Confederación General del Trabajo (CGT), principal central sindical francesa, afirmó que unas 500.000 personas participaron en 1.750 manifestaciones en todo el país. Las autoridades no han entregado una cifra propia de asistentes.
La policía utilizó gases lacrimógenos, granadas de dispersión y carros lanzaagua contra los manifestantes. Algunos de ellos se enfrentaron a las fuerzas de seguridad o irrumpieron en edificios públicos.
La CGT exigió en un comunicado enviado a la AFP que el gobierno ponga fin a su represión y responda de inmediato a las reivindicaciones sociales.
El presidente francés, Emmanuel Macron, respondió con dureza. En X escribió que no hay lugar para la violencia en la República y que quienes destrozaron y atacaron prefecturas, comercios y alcaldías serán perseguidos y castigados. En el mismo mensaje expresó el respaldo de la nación a las policías, a las que describió como garantes del derecho a manifestarse.
Las protestas se producen mientras Francia enfrenta una crisis fiscal que ha debilitado al euro. Ese fenómeno empujó al dólar global a máximos y presionó al peso chileno, que esta semana vio la divisa estadounidense en $994,90, cerca de los $1.000, aunque el alza del cobre frenó en parte la escalada.
Las autoridades francesas informaron un balance inicial de unos 400 detenidos tras la jornada del sábado.
