Un estudio internacional con participación de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) evidenció que este té verde en polvo puede disminuir el reflejo del estornudo al modular circuitos neuronales asociados a estímulos nasales, abriendo una nueva línea de investigación que vincula alimentación y regulación sensorial en enfermedades alérgicas. Un té verde milenario podría estar actuando donde pocos tratamientos llegan.
Un estudio internacional identificó que el matcha no solo reduce síntomas de la rinitis alérgica, sino que lo hace interviniendo directamente en los circuitos del cerebro que controlan el reflejo del estornudo, abriendo una nueva forma de entender cómo ciertos alimentos pueden influir en enfermedades complejas. La investigación titulada “Matcha alleviates sneezing response in a murine model of allergic rhinitis”, fue publicada en la revista científica npj Science of Food (DOI: 10.1038/s41538-026-00777-9), y evaluó el efecto del matcha (un té verde en polvo tradicional japonés, reconocido por su alto contenido de compuestos bioactivos), sobre los síntomas de rinitis alérgica en un modelo experimental con ratones.
El trabajo corresponde a una colaboración internacional entre instituciones como Hiroshima University, The University of Tokyo, Fukushima Medical University, Nippon Medical School y la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), a través de la académica de la Facultad de Ciencias, Dra. Maribet Gamboa.
“Se indujo rinitis alérgica mediante un alérgeno común y luego se administró extracto de matcha por vía oral durante varias semanas. Se analizaron distintos indicadores, como el número de estornudos, la respuesta a histamina, la producción de anticuerpos IgE y la infiltración de células inflamatorias”, explicó la Dra.
Gamboa. El objetivo principal fue determinar si el consumo de matcha puede reducir los síntomas, especialmente el reflejo del estornudo, y explorar los mecanismos biológicos responsables de ese efecto.



