Riesgo en el desarrollo infantil Estudio revela que contaminación del aire podría afectar el desarrollo cognitivo de bebés Investigadores del King’s College de Londres demostraron que los bebés expuestos a altos niveles de contaminación atmosférica en el útero presentan un desarrollo más lento a los 18 meses de vida en comparación con aquellos gestados en entornos más limpios. El estudio, publicado en The Journal of Physiology, es el primero en analizar específicamente la relación entre la polución y el desarrollo infantil en el área del Gran Londres.
La investigación se centró en medir las capacidades lingüísticas y motoras de los lactantes, cruzando estos datos con los niveles de contaminantes —principalmente dióxido de nitrógeno (NO2) y material particulado— registrados en las direcciones postales de sus madres durante el embarazo. Los resultados apuntan a una ventana de vulnerabilidad crítica: el primer trimestre.
La exposición a las emisiones del tráfico entre la concepción y la semana 13 de gestación se vinculó directamente con peores puntuaciones en las pruebas de lenguaje al año y medio de edad. Según los investigadores, este periodo es vital porque en él se sientan las bases de la estructura cerebral que condicionará la salud mental y el comportamiento a largo plazo.
Contaminación atmosférica dentro de los límites legales Un aspecto especialmente preocupante del hallazgo es que los niveles de polución registrados se encontraban dentro de los límites anuales establecidos por la legislación británica, pero superan ampliamente las directrices de seguridad recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Expertos independientes coinciden en que esta disparidad normativa es un riesgo invisible para la población.
“Este estudio muestra que, incluso dentro de lo que actualmente llamamos niveles ‘legales’, estamos viendo impactos medibles en el cerebro en desarrollo”, señala Frank Kelly, del Grupo de Investigación Ambiental del Imperial College de Londres. En la misma línea, Kevin McConway, profesor de la Open University, advierte en declaraciones al Science Media Center de Reino Unido de que, aunque los investigadores describen estas asociaciones como “pequeñas”, su alcance es masivo: “Cualquier persona que viva en un área de alta contaminación está expuesta.



