Un estudio regional llamado Biobio Sentinel, liderado por la Universidad Católica de la Santísima Concepción y la Universidad Mayor, encontró un alza histórica en la detección de metabolitos de cocaína en aguas residuales de la región del Biobío. La investigación se publicó a inicios de febrero en la revista Journal of Hazardous Materials, una publicación internacional de ciencia ambiental revisada por pares.
Métodos y alcance, explicado simple Los científicos colectaron 3.198 muestras semanales entre 2022 y 2024 en 33 plantas de tratamiento de la región. Usaron la metodología llamada Epidemiología Basada en Aguas Residuales, o WBE por sus siglas en inglés, que analiza metabolitos de drogas en el alcantarillado y, mediante factores de excreción y estimaciones de población, calcula consumo aproximado a nivel poblacional.
Resultados clave El monitoreo registró un aumento de más de 1.000% en las señales de cocaína durante el periodo, lo que equivale a más de diez veces la detección inicial. En paralelo, las señales asociadas a cannabis cayeron en más de 90% y la ketamina comenzó a detectarse de forma sostenida en varias localidades, cuando al inicio del estudio no aparecía. Los picos se concentraron sobre todo en zonas urbanas y periurbanas de la región.
Qué significan estos números para la población Un incremento tan marcado no dice quién consume ni cuántas personas exactamente, pero sugiere mayor disponibilidad y circulación de la sustancia en el territorio. Para la salud pública esto puede traducirse en mayor demanda de atención por consumo, necesidad de vigilancia de adulterantes y programas de reducción de daños enfocados en áreas urbanas y periurbanas.
Ventajas y límites de WBE Los autores, entre ellos Cristóbal Galbán-Malagón del Centro GEMA de la Universidad Mayor, advierten que WBE no reemplaza encuestas. SENDA, el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol en Chile, usa encuestas y registros clínicos que tienen otras fortalezas, como información sociodemográfica. WBE complementa esas fuentes al detectar cambios rápidos y la aparición de nuevas sustancias. Las estimaciones basadas en aguas residuales tienen limitaciones técnicas, por ejemplo la incertidumbre en la población efectiva conectada a la red, la degradación de metabolitos en la tubería y supuestos sobre excreción.
Recomendaciones y perspectiva regional Los investigadores, y la Dra. Andressa Reis de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, plantean que el enfoque Biobio Sentinel puede servir como modelo para implementar sistemas de vigilancia modernos en Chile, comparables a los que existen en Europa y Australia, siempre que se articulen academia, sector privado y autoridades sanitarias. A escala práctica, esto implica pilotear WBE en otras regiones, coordinar datos con SENDA y las autoridades regionales de salud, y usar los hallazgos para orientar prevención, vigilancia de nuevas drogas como la ketamina y estrategias de reducción de daño.
Estudio Biobio Sentinel, Journal of Hazardous Materials (publicación a inicios de febrero); Universidad Mayor; Universidad Católica de la Santísima Concepción; Centro GEMA; Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA).


