Luis Peraza Mijares, alias "Burrito", fue condenado a 30 años de prisión por explotación sexual, asociación criminal y secuestro, según T13. El testimonio de una adolescente venezolana de 16 años, a quien la facción explotó en Iquique, Antofagasta y Santiago, fue clave para el fallo.
El Tren de Aragua es una organización criminal de origen venezolano con presencia en varios países de la región, entre ellos Chile. Se le atribuyen delitos como trata de personas, explotación sexual, extorsión y secuestro.
En el mismo juicio oral, Yondri Martínez, a quien la Fiscalía identificó como el brazo ejecutor de los ataques, recibió una condena de 10 años de cárcel. T13 informó que el juicio terminó hace unas semanas, pero no precisó la fecha del veredicto, el tribunal ni el número de causa (RIT o RUC, los códigos con que se identifica un expediente judicial).
De acuerdo con los antecedentes que expuso T13, la joven llegó a Chile por una oferta de trabajo como peluquera que recibió por redes sociales. La organización le pagó el viaje. Al llegar a Iquique descubrió que el empleo no existía y comenzaron a explotarla sexualmente, con una deuda millonaria por los costos de su traslado.
La adolescente quedó bajo el control directo de "Burrito". Sobre él operaban alias "Satanás" y "Estrella", dos nombres que ya aparecían en otras investigaciones sobre crimen organizado en el país. Semanas después, la banda la trasladó a Antofagasta.
En esa ciudad, la policía detuvo a los integrantes de la banda que la custodiaban. La joven aprovechó la ocasión para escapar, viajó a Santiago y se refugió con una conocida.
Los integrantes de la banda la ubicaron en la Región Metropolitana. Cámaras de seguridad registraron cuando la interceptaron en la calle y la subieron a la fuerza a un vehículo. Según el fiscal Cristóbal Platero, durante el traslado hicieron una videollamada con Peraza Mijares, quien ordenó "métele".
La víctima recibió disparos en los pies y resultó herida. El subprefecto Cristián Pacheco, subjefe de la Brigada Investigadora de Trata de Personas (Britrap) de la Policía de Investigaciones (PDI), explicó que la banda buscaba no "dañar la mercancía" para que siguiera explotándola.
Herida, la adolescente llegó a la Posta Central y desde ahí llamó a su única amiga en Chile. Según el fiscal Platero, aunque sabía lo peligroso que era hablar del Tren de Aragua, contó lo ocurrido e identificó a quienes participaron.
En la investigación, otras víctimas de trata se negaron a declarar por miedo a represalias. Platero relató que, al terminar un empadronamiento (el registro de personas en un lugar), una mujer entregó a las funcionarias un papel que decía: "todas tenemos mucho miedo, nadie va a hablar, pero el Tren de Aragua está controlando".
T13 no informó si las defensas apelarán las condenas. Tampoco dijo en qué etapa están las causas de "Satanás" y "Estrella" por estos hechos.



