El Centro de Ski Portillo afirmó que la avalancha de este sábado en el sector Laguna del Inca, en la comuna de Los Andes (región de Valparaíso), ocurrió fuera del área esquiable habilitada. El alud dejó víctimas fatales y varios heridos.
BioBioChile informó que el recinto difundió una declaración en la que reiteró el llamado a respetar las restricciones de seguridad en la alta montaña. "Ingresar a zonas no habilitadas o continuar una actividad pese a las advertencias implica exponerse a peligros graves", señaló.
La Tercera atribuyó esa declaración al gerente del centro, Miguel Purcell. Según ese medio, Portillo permanecía cerrado desde el domingo 11 de octubre. Además, tenía instalada señalética que prohibía entrar a la zona del accidente.
La cifra de fallecidos ha variado. La Tercera informó que murieron al menos cuatro personas. Después, el delegado presidencial de Valparaíso corrigió el número a tres y atribuyó la cifra inicial a un error del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU). Según esa misma información, uno de los cuerpos seguía en la laguna.
El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) informó que el alud cayó cerca de las 14.45 sobre un grupo de ocho personas. Otros reportes hablaron de siete montañistas arrastrados al agua.
El director regional de Senapred, Christian Cardemil, dijo en el canal 24 Horas de TVN que había una persona grave, una en estado de gravedad intermedia y tres con lesiones leves. Los heridos fueron trasladados a centros de salud de las provincias de Los Andes y San Felipe.
Portillo informó que sus equipos de rescate (Seguridad y Patrulla) llegaron al lugar en unos diez minutos. Trabajaron junto a Carabineros del Complejo Los Libertadores, el paso fronterizo hacia Argentina, y rescataron a cuatro personas. El centro también facilitó un helicóptero, que llevó a uno de los afectados al Hospital de Los Andes.
El recinto explicó que hay señalización visible en el hotel y en distintos puntos de las pistas, que advierte del peligro de muerte y prohíbe el acceso a áreas restringidas. También advirtió que entrar a esos sectores pone en riesgo a los rescatistas, que trabajaron en condiciones de "extrema peligrosidad".
Fuera de las pistas habilitadas, nadie controla la nieve ni patrulla la zona, y la montaña exige que cada persona evalúe las condiciones. Portillo insistió en que esa actividad requiere preparación y respeto por las indicaciones de seguridad. Hasta el último reporte de Senapred, el rescate seguía en curso. Las fuentes no informan quiénes eran las víctimas ni si hay una investigación abierta.