El senador Rojo Edwards (independiente, comité de Renovación Nacional) pidió la salida del ministro de Justicia, Fernando Rabat. Lo hizo por las rebajas de condena a 56 personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad, que autorizó recientemente esa cartera.
De acuerdo con CNN Chile, la polémica apunta a un cambio de criterio del Gobierno del Presidente José Antonio Kast. El Ejecutivo concedió estos beneficios sin órdenes judiciales específicas, amparado en una interpretación de la ley que ha generado controversia en la propia Corte Suprema.
La crítica de Edwards pesa porque viene desde el oficialismo. El senador aclaró que no cuestiona moralmente a Rabat. "Él está del lado de la justicia", dijo, y agregó que el ministro piensa igual que su sector sobre la necesidad de ser duros con los delincuentes.
Sin embargo, fue tajante sobre el fondo. "La magnitud del error es tal que yo sí creo que el ministro no debiese seguir en su puesto", afirmó. En conversación con Infinita, citada por BioBioChile, añadió: "Ojalá que él pueda renunciar para hacerle la vida más fácil al sector y al Presidente".
El argumento del senador es político. A su juicio, la permanencia de Rabat "va a arrastrar a todo nuestro sector a un problema que se va a alargar". También sostuvo que el caso toca el centro del discurso con que el oficialismo llegó al poder: "darle duro a los delincuentes". Según Edwards, eso "afecta lo que somos y afecta la agenda con la cual fuimos electos".
Edwards marcó distancia con la oposición, que evalúa una acusación constitucional, el mecanismo con que el Congreso puede destituir a un ministro. El senador cree que esa vía no tendría viabilidad, porque, según él, el Gobierno actuó dentro de las atribuciones que le daba la ley.
En la oposición, el diputado socialista Leiva sigue analizando ese libelo. El parlamentario sostiene que el titular de Justicia no tiene facultades para interpretar la ley y acusa al Gobierno de desinformar.
Desde La Moneda, el vocero Arenas reconoció que faltó una "visión más política" en la decisión y admitió falencias en el trato a las víctimas. También informó que Rabat busca suspender los decretos ya firmados. Hasta ahora, el ministro no ha respondido públicamente al emplazamiento de Edwards.




