Luego de los éxitos de “Mi boda es una trampa”, “El obrero que me enamoró”, “Enamorada(s)” y “El millonario que quería que lo amaran”, el 13 estrenará una teleserie vertical pensada para el Día de la Madre en mayo. La quinta mininovela del 13 se trata de “Sin receta para ser mamá”, la cual cuenta con guiones de Jaime Morales, dirección de César Opazo y tendrá como protagonista a la actriz Alejandra Araya, quien debuta así en la señal de Inés Matte Urrejola luego de haber destacado en varias teleseries de Mega, como “Demente” e “Hijos del desierto”, por ejemplo, aunque su personaje más recordado es la villana “Isanel Quiroga” en “Perdona nuestros pecados”, hija del rol de Álvaro Rudolphy y que tenía una extraña relación con su progenitor.
Araya, además, estuvo en el último tiempo en México, en donde también realizó telenovelas, como “Juegos de amor y poder”, versión mexicana de la apuesta nacional “Juegos de poder” en donde justamente Alejandra tuvo un papel importante. De vuelta en Chile, la alabada actriz y actual participante del estelar “Fiebre de baile” se une al 13 para protagonizar así “Sin receta para ser mamá”, centrada en “Rebeca”, una mujer decidida y trabajadora, madre de dos hijos y quien tras una reciente separación con “Pedro” intenta reconstruir su vida apostando por la independencia económica a través de un servicio de banquetería.
Justo cuando enfrenta el primer gran desafío de su nuevo emprendimiento, todo comienza a colapsar: el personal falla, las compras se complican y no tiene con quién dejar a su hijo menor, “Pedrito”. En medio del caos reaparece en su vida “Iñaki”, un antiguo amor de juventud que acaba de regresar al país y se encuentra desempleado.
De manera inesperada, “Iñaki” se ofrece a cuidar a “Pedrito”, transformándose en el apoyo clave que “Rebeca” necesita para salvar el día, al convertirse en su “niñero”. Mientras él le da una mano, la conexión que alguna vez los unió comienza a reavivarse, despertando sentimientos que parecían enterrados.
Todo se complica cuando esta cercanía no pasa desapercibida para “Jacinta”, la hija adolescente de “Rebeca”, quien aún no acepta la separación de sus padres ni la fragmentación de su familia. Para ella, la presencia de “Iñaki” en la casa representa una amenaza, transformándola en la principal resistencia a un vínculo que podría cambiarlo todo.

