Las críticas al manejo comunicacional del Ejecutivo durante la emergencia climática de esta semana reabrieron el debate sobre la ausencia de un vocero de gobierno, según El Mostrador. El reparo apunta a la falta de coordinación en la entrega de información a la ciudadanía.
Una de las voces críticas fue la del alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel. "Mi problema es que el vocero y el ministro de Interior no pueden ser la misma persona", dijo.
El tema se analizó en el programa La Semana Política, de El Mostrador. Participaron Isidora Alcalde, exconcejala del Frente Amplio, y César Miranda, investigador del Instituto Libertad, un centro de estudios ligado a la centroderecha. Ambos revisaron el despliegue de las autoridades y el rol del Presidente José Antonio Kast, en un momento de baja aprobación ciudadana. El medio no detalla cifras de esa aprobación.
Alcalde fue dura. "Este gobierno carece de habilidad de coordinación y comunicación, lo que es muy preocupante cuando tienes que llevar un país adelante", afirmó. Además, recordó que Kast instaló el tema de la burocracia durante sus años de campaña.
Según la exconcejala, las emergencias muestran que esa misma burocracia impide coordinar a los actores que deben responder a la ciudadanía. Habló de "una nula capacidad de gestionar una crisis" y de una falta de coordinación evidente en la toma de decisiones.
Miranda, desde otra vereda política, también vio un problema. Para él, la relevancia del vocero no está en la agenda diaria, sino en circunstancias excepcionales como esta emergencia.
"Era bien relevante tener al menos un eje sobre el cual pudiésemos actuar comunicacionalmente", sostuvo el investigador. Agregó que el tema "ha complicado un poco al gobierno y que debería corregirse pronto".
El investigador destacó además la postura de la presidenta del Senado, la senadora de Renovación Nacional (RN) Paulina Núñez. La parlamentaria ha insistido en la urgencia de llenar ese vacío, lo que suma presión desde un partido del propio sector oficialista.
Quién gana y quién pierde es claro. La oposición encuentra un flanco para cuestionar la gestión. El oficialismo, en cambio, carga con un reclamo que también nace de sus propias filas. Y el ciudadano común queda expuesto a información dispersa justo cuando más la necesita durante una emergencia.
Sobre la fórmula, Miranda planteó dos alternativas: un vocero con rango de subsecretario o una oficina dependiente de la Presidencia, como en otros países. Su condición es una sola: separar la vocería del Ministerio del Interior, porque ambas funciones cumplen roles muy distintos. Hasta ahora, El Mostrador no informa una respuesta del gobierno a estas críticas.




