El exsubsecretario general de Gobierno José Francisco Lagos se incorporó al Segundo Piso de La Moneda, el equipo de asesores directos del presidente José Antonio Kast, dos días después de dejar su cargo, según BioBioChile. El nombramiento generó reparos en el oficialismo, en la oposición y en Chile Transparente.
Lagos llegó al equipo que encabeza Alejandro Irarrázaval. Su designación se suma a la de Natalia Duco, que pasó a esa instancia tras dejar el Ministerio del Deporte. Duco salió de esa cartera en medio de cuestionamientos por el uso de un vehículo fiscal.
El Segundo Piso tomó forma durante el gobierno de Ricardo Lagos. Se trata de un grupo de asesores de confianza que apoya al presidente en la estrategia política y el diseño de políticas públicas. Desde entonces, su nivel de influencia y sus funciones han generado polémica.
Las críticas llegaron incluso desde el oficialismo. El diputado UDI Mario Olavarría cuestionó que el Segundo Piso se convierta en una alternativa para quienes dejan sus cargos. Planteó que existen otros destinos posibles para profesionales con experiencia en el Estado.
Desde la oposición, el diputado socialista Nelson Venegas acusó una contradicción. Recordó que el Gobierno calificaba antes al aparato estatal como excesivo e ineficiente.
El diputado del Frente Amplio Matías Fernández acusó al Ejecutivo de premiar una gestión deficiente. Sostuvo que los problemas del Gobierno son políticos y no comunicacionales, con decisiones que afectan directamente el bolsillo de las familias.
El director ejecutivo de Chile Transparente, Michel Figueroa, advirtió que el Segundo Piso se alejó de su propósito original. A su juicio, hoy funciona como un espacio de reubicación de autoridades. También explicó que existen limitaciones legales para fiscalizar las funciones de estos asesores.
Hay un flanco adicional. Según el mismo medio, algunos asesores presidenciales podrían mantener sus dietas como consejeros regionales. Eso choca con las promesas de campaña de Kast contra la doble percepción de ingresos públicos. La nota no precisa qué asesores estarían en esa situación ni los montos involucrados.
Kast defiende la función estratégica de sus asesores. Sin embargo, la discusión sigue abierta en tres frentes: la transparencia de la instancia, la utilidad de los nombramientos y su coherencia con el discurso de austeridad del Gobierno.

