Poduje se mantiene sobre 50% pese a la caída de Kast y del gabineteSpāņu valodā

Trabajo en terreno, choques con Hacienda y oficio televisivo explicarían por qué el titular de Vivienda resiste el mal momento del gobierno.Spāņu valodā

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Iván PodujeSpāņu valodāAttēls: commons.wikimedia.org · Igallards7 · CC BY 4.0

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El ministro de Vivienda, Iván Poduje, conserva una aprobación de 53% en la última encuesta Cadem, publicada este domingo, mientras el presidente José Antonio Kast anota su peor registro. Según Ex-Ante, la explicación no está en los avances del sector, que sigue en crisis, sino en su forma de trabajar y de comunicar.

Los números del sondeo golpearon a La Moneda. Kast bajó a 30% de aprobación y su rechazo subió a 65%, el nivel más alto desde que llegó al poder. De los 18 ministros que superan el 40% de conocimiento, 17 cayeron.

Solo dos secretarios de Estado siguen por sobre la mitad: May Chomali, de Salud, con 55%, y Poduje. El ministro también retrocedió cinco puntos. Sin embargo, se sostiene en una cartera con urgencias enormes y resultados lentos.

De acuerdo con analistas consultados por Ex-Ante, pesan su presencia en terreno, su perfil resolutivo, la cercanía con vecinos y dirigentes, y su autonomía. Hay jornadas en que suma más de doce horas fuera de la oficina.

En junio lideró por primera vez el Pentágono Ministerial de Áttalus, ranking mensual de ministros de esa firma chilena de estudios de opinión. Yamil Musa, su director de estudios, atribuyó el alza a la cercanía y concluyó que los ministros con agenda en terreno ganan reconocimiento más rápido.

Su estilo también le ha traído roces internos. En abril rechazó podar programas de Vivienda con una frase dirigida a Hacienda: "Yo tengo un solo jefe, se llama José Antonio Kast". Dos meses después, frente a empresarios de La Araucanía, reclamó que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, no le entregaba recursos.

Poduje terminó cediendo y Kast lo reprendió. El oficialismo lo leyó como indisciplina. Sus críticos fueron más lejos y hablaron de deslealtad, porque cargó la responsabilidad sobre Quiroz cuando este negociaba su plan económico. Para el votante, en cambio, quedó como quien defiende pavimentos y condominios sociales frente a los recortes.

El contraste con el resto del gobierno es la comunicación. En mayo, Cadem ya situaba esa área como la peor evaluada. Mara Sedini abandonó la vocería tras setenta días, y ahora La Moneda prepara otro rediseño que incluye reemplazar al subsecretario de la Secretaría General de Gobierno (Segegob), el segundo cambio en siete meses.

Ex-Ante apunta a Cristián Valenzuela, director de Comunicaciones, como autor del esquema centralizado inicial y del modelo posterior sin ministro vocero. Ninguno funcionó, según el medio. El nuevo ajuste lo diseñan el biministro Claudio Alvarado y el propio Valenzuela. Un 64% de los encuestados quiere que vuelva a existir un vocero.

Poduje llegó con entrenamiento previo. Su paso por el panel del programa Sin Filtros le enseñó a hablar en frases breves, a enfrentar a sus adversarios en pantalla y a leer al público, en especial al electorado de derecha. Al asumir cerró su cuenta personal de X, con más de 78 mil publicaciones, y abrió una institucional. Un estudio de la agencia SOUL lo ubicó primero del gabinete en percepción digital.

El antecedente que moldeó ese perfil fue su derrota de 2024 en Viña del Mar. Su candidatura a alcalde enfrentó primero la resistencia del senador Francisco Chahuán y del diputado Andrés Celis, ambos de Renovación Nacional (RN). Obtuvo el respaldo tarde y Macarena Ripamonti lo venció por unos diez puntos. De ahí sacó la conclusión de que le convenía actuar como independiente.

La misma frontalidad tiene costos. El 16 de octubre, en un encuentro de Icare, llamó "loco" al presidente argentino Javier Milei y horas después se disculpó. Ese día coincidió con el trabajo de campo de la Cadem.

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