Transferencias por $3,8 millones y vínculos laborales cruzados: el foco de la investigación que involucra al exfiscal Manuel Guerra y a Rodolfo Carter Según reveló CIPER, una exasesora del exfiscal le transfirió dinero mientras trabajaba en la Municipalidad de La Florida, entonces dirigida por el hoy senador Carter, quien era investigado por la fiscalía que encabezaba Guerra. Una investigación periodística dio a conocer nuevos antecedentes sobre la relación entre el exfiscal regional metropolitano oriente, Manuel Guerra, y el exalcalde de La Florida, Rodolfo Carter, actualmente senador, en el marco de una causa que hoy es indagada por el Ministerio Público.
De acuerdo con la información publicada por CIPER, la periodista Ariella Orrego —quien fue asesora directa de Guerra en la fiscalía— transfirió un total de $3,8 millones al exfiscal en cinco depósitos realizados entre 2020 y 2022. Parte de estos pagos, específicamente $2 millones, se efectuaron cuando Orrego ya trabajaba en la Municipalidad de La Florida, bajo la administración de Carter.
Según la versión entregada por la propia Orrego al medio de investigación, los montos corresponden al pago de un préstamo personal que le habría realizado Guerra. Sin embargo, las transferencias se produjeron en un periodo en que la fiscalía regional dirigida por el entonces persecutor mantenía abierta una investigación contra Carter por presuntos delitos asociados a un déficit cercano a $20 mil millones.
Contrataciones y contactos bajo la lupa El reportaje también revela que, tras dejar el Ministerio Público, Manuel Guerra fue contratado por la Municipalidad de La Florida en 2023 bajo el cargo de “Fiscal de la gente”, con una remuneración superior a los $4,5 millones mensuales. A ello se suma que registros telefónicos incorporados en la investigación muestran contactos entre Guerra y Carter mientras la causa seguía en curso.
En particular, se consignan llamadas realizadas el 2 de septiembre de 2021, en momentos en que se discutía el eventual cierre de la indagatoria mediante una decisión de no perseverar. Asimismo, existen comunicaciones entre el exfiscal y los persecutores que continuaron a cargo del caso, lo que también forma parte de las diligencias en curso.




