La alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, llamó este miércoles a crear una institucionalidad única para prevenir emergencias en quebradas, según La Tercera. "Nadie ha tomado el sartén por el mango", afirmó al hacer un balance de la alerta roja vigente en la Región Metropolitana por el sistema frontal.
De acuerdo con ese medio, la jefa comunal planteó que el problema excede a un organismo en particular. Consultada por las críticas al Ministerio de Obras Públicas (MOP), dijo que, más que apuntar a esa cartera, el país no ha decidido crear una entidad fortalecida que concentre la información y permita medidas efectivas de prevención.
"Los aluviones no son algo nuevo", sostuvo San Martín. Agregó que Chile debería mirar este riesgo con la misma lógica que aplica a los tsunamis y terremotos. "Somos un país cordillerano y no hemos sido capaces de establecer una institucionalidad que responda a esa realidad", planteó.
La alcaldesa detalló que tras el aluvión que afectó a la comuna el 8 de octubre, el municipio convocó una mesa técnica y coordinó un trabajo con el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) de la Universidad de Chile. Estudiantes de magíster monitorearon en tiempo real las nubes convectivas y sus cargas de lluvia, lo que permitió identificar puntos críticos.
Según el balance de la autoridad, entre las 19.00 y las 22.00 horas del martes cayeron 16 milímetros de agua en Las Condes, con afectación en cinco viviendas. San Martín relató que la maquinaria municipal trabajó toda la noche y evitó un desborde en el sector de Álvaro del Portillo, que estuvo a punto de ocurrir. Lo mismo, dijo, sucedió en Francisco Bulnes con Quebrada Honda.
La alcaldesa también reiteró sus reparos a la decisión del Ministerio de Educación de normalizar las clases mientras rige la alerta roja por riesgo de remoción en masa. "Hay dos organismos del Estado entregando información que no se condice, y eso genera incertidumbre", afirmó, y pidió certezas para los alcaldes.
En Las Condes las clases no se suspendieron. Para permitir que los estudiantes llegaran a sus colegios, el municipio debió flexibilizar el perímetro de seguridad decretado en la zona del aluvión de hace dos semanas y autorizar el ingreso de apoderados.


