Un grupo de personas ingresó por la fuerza al Cesfam Cardenal Raúl Silva Henríquez, en Bajos de Mena, Puente Alto. El ataque ocurrió durante la noche del jueves y la madrugada de este viernes. Los atacantes rompieron accesos, activaron extintores dentro del recinto y destrozaron puertas, ventanas, computadores y salas de espera.
De acuerdo con BioBioChile, el alcalde de Puente Alto, Matías Toledo, denunció el ataque por Instagram y responsabilizó al Gobierno por no evitarlo. Según el jefe comunal, el municipio había advertido el riesgo durante toda la jornada.
El origen del episodio fue una protesta con barricadas contra una orden de desalojo del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu). Según Cooperativa, los manifestantes serían desalojados la próxima semana de la Villa El Volcán 1. El desalojo se relaciona con un proyecto del Ministerio de Vivienda para construir viviendas sociales en el sector, como parte de un plan de regeneración urbana.
Las cifras del daño no coinciden. Toledo avaluó los destrozos en 11 millones de pesos, según BioBioChile. Cooperativa, en cambio, informó un costo estimado cercano a 30 millones de pesos.
El alcalde aseguró que no hubo Carabineros en el lugar por la baja dotación policial en Bajos de Mena. Según su relato, la alerta llegó a las 21:35 a la central de cámaras municipal. También dijo que acudió a la 66.ª Comisaría para pedir más presencia policial y que envió correos a la Delegación Presidencial.
"Esto se podría haber evitado", afirmó Toledo. Apuntó contra la Delegación Presidencial provincial y metropolitana, y contra el ministro de Seguridad. "Hoy día nuestros trabajadores tuvieron que esconderse", agregó. Según el alcalde, los funcionarios se ocultaron con miedo mientras todavía atendían pacientes.
El jefe comunal endureció su crítica. "¿Por qué se llenan la boca hablando de los planes de seguridad cuando han sido una basura?", dijo. Luego pidió a las autoridades que "vengan acá al territorio y que vengan a hacer la pega".
Finalmente, personal de Control de Orden Público de Carabineros llegó a dispersar a los atacantes. La Policía de Investigaciones (PDI) realizó diligencias en el recinto para identificar a los responsables. Hasta ahora, las fuentes no informan detenidos ni una respuesta oficial de la Delegación Presidencial o del Ministerio de Seguridad.
El impacto recayó sobre los vecinos. Durante la mañana, muchos llegaron a consultas, exámenes, solicitudes de horas o retiro de medicamentos y encontraron la atención suspendida. Domingo, uno de los usuarios, contó que esperaba hace más de un año una atención médica.
Otros pacientes esperaban desde septiembre una hora de podología, una prestación que el centro entrega una vez al mes. Con los equipos y sistemas dañados, el Cesfam informó que las atenciones se reprogramarán para la próxima semana o se derivarán al Cesfam Karol Wojtyla, ubicado en las cercanías.

