El Gobierno prepara la licitación de 420 hectáreas de terrenos fiscales en Bahía Inglesa, en la comuna de Caldera, Región de Atacama, para convertir el balneario en un polo inmobiliario y turístico, según Ex-Ante. El plan lo impulsan los ministros Jorge Quiroz (Hacienda), Catalina Parot (Bienes Nacionales) y Daniel Mas (Economía).
De acuerdo con ese medio, Parot presentó el proyecto a Quiroz durante el primer semestre y el titular de Hacienda lo respaldó. El área de Ajuste Fiscal de Hacienda sigue la iniciativa. Esa unidad identifica espacios para optimizar el gasto público y la encabeza Alejandro Campos, cercano colaborador de Quiroz.
Desde Economía indicaron que Mas ha coordinado el proyecto con Bienes Nacionales para analizar zonas con oportunidades de desarrollo. El avance se reporta periódicamente en el Comité Económico del Ejecutivo.
El plan maestro abarca 420,39 hectáreas divididas en tres fases. La de activación suma 79,31 hectáreas, la de consolidación 208,19 y la de expansión 132,89. Bienes Nacionales prepara hoy la licitación de la primera etapa, que contempla usos turístico y hotelero, inmobiliario y de servicios.
El cronograma fija la publicación de las bases a fines de febrero de 2027 y las adjudicaciones entre junio y septiembre de ese año. Los primeros proyectos privados comenzarían a operar desde fines de 2031. La licitación pública evaluará la calidad de la propuesta, su relación con el entorno, la oferta económica y la capacidad de ejecución.
Fuentes de Gobierno citadas por Ex-Ante señalan que las viviendas apuntan a primera y segunda residencia. "La idea es que los trabajadores mineros también puedan vivir aquí", dicen. La propuesta reserva además 80 hectáreas para vivienda de interés público, cerca del área urbana de Caldera, que podría gestionar el Ministerio de Vivienda.
El diseño incluye un paseo costero, áreas verdes de libre acceso y un jardín botánico. A diferencia de la venta de propiedades dispersas, el proyecto busca ordenar un territorio completo bajo condiciones definidas por el Estado.
Según Bienes Nacionales, el plan regulador de Caldera ya permite usos residenciales, turísticos, comerciales y de equipamiento. El sector tiene acceso vial, redes eléctricas, cobertura sanitaria y una planta desaladora cercana. La cartera afirma que los terrenos están fuera de áreas protegidas, humedales urbanos y zonas saturadas o latentes por contaminación.
La apuesta se apoya en la ubicación. Bahía Inglesa está a cinco minutos de Caldera y a 17 minutos del Aeropuerto Desierto de Atacama. También es punto de partida hacia los parques nacionales Pan de Azúcar, Llanos de Challe y Nevado Tres Cruces, y hacia el Desierto Florido.
El proyecto calza con la línea que Quiroz trazó en abril. En un seminario de la Sofofa y la Universidad del Desarrollo, se refirió a los cerca de 1.200 inmuebles de Bienes Nacionales: "Las vamos a vender todas", afirmó. Ante el Senado, planteó que el objetivo es inyectar recursos al Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES), el ahorro fiscal que el Estado usa en tiempos de crisis.
Ex-Ante no informa cuánto espera recaudar el Fisco con la operación ni qué inversión privada proyecta atraer. El próximo hito concreto será la publicación de las bases, prevista para febrero de 2027.



