Un Airbus A320 de Austrian Airlines que volaba desde Tel Aviv, Israel, hacia Viena, Austria, aterrizó de emergencia el domingo en Sofía, la capital de Bulgaria, después de que la tripulación recibiera una amenaza de bomba. A bordo iban 51 pasajeros y seis tripulantes.
Según informó La Tercera, la aeronave operaba el vuelo OS82 y tocó tierra sin problemas a las 20.42 horas UTC (tiempo universal coordinado), es decir, a las 23.42 hora local.
El Ministerio de Transporte y Comunicaciones de Bulgaria describió la alerta como una "señal de amenaza de bomba". De acuerdo con esa cartera, la tripulación comunicó el aviso cuando el avión se encontraba cerca de la frontera con Rumania. Los pilotos cambiaron entonces la ruta hacia Sofía, según los protocolos de seguridad para estos casos.
La Fuerza Aérea búlgara despegó un caza MiG-29 para escoltar al avión comercial hasta su aterrizaje, como parte de los procedimientos establecidos, consignó T13 con base en información de las autoridades de ese país.
Los registros de la plataforma de seguimiento Flightradar24 muestran que la aeronave entró al espacio aéreo rumano cerca de las 21.10 hora local (18.00 GMT) antes de virar al sur y regresar a Bulgaria. Otra plataforma, ADS-B Exchange, indicó que el avión transmitía en ese mismo lapso el código squawk 7700, una señal de emergencia general. Los horarios difundidos por ambas fuentes no coinciden del todo.
Tras el aterrizaje, los ocupantes fueron evacuados y se conformó un equipo de coordinación para supervisar el trabajo de los organismos a cargo. En declaraciones a Sky News, Austrian Airlines confirmó la amenaza contra el vuelo OS82 y la escala no prevista en Sofía.
La aerolínea informó que, una vez concluida la revisión del avión, los pasajeros serían reubicados en vuelos alternativos para llegar a Viena. Hasta las últimas declaraciones recogidas, las autoridades no habían entregado detalles sobre el origen de la amenaza ni sobre eventuales hallazgos.
El episodio ocurre semanas después de otro incidente en un vuelo hacia Israel. A fines de septiembre, el copiloto de un vuelo de la aerolínea flydubai entre Dubái y Tel Aviv atacó al capitán, y se sospecha que planeaba estrellar el avión. Pasajeros y tripulación ayudaron a detenerlo.
La investigación sobre la amenaza al vuelo OS82 quedó a cargo de las autoridades búlgaras, que mantienen abierta la inspección de la aeronave.

