El diputado Enrique Bassaletti, independiente de la bancada del Partido Republicano, defendió su proyecto para que ciertos reclusos cumplan el resto de su condena bajo arresto domiciliario total por razones humanitarias, según CNN Chile. El beneficio podría alcanzar también a condenados por crímenes de lesa humanidad.
El parlamentario habló en entrevista con CNN Chile Radio. Allí marcó distancia con el indulto presidencial. A su juicio, la iniciativa no elimina la condena ni deja en libertad a quien la recibe.
"No es libertad, la condena se mantiene, sigue recluido, pero en su casa", explicó.
Según Bassaletti, el proyecto apunta a personas con enfermedades terminales, dependencia severa o edad avanzada. Consultado sobre su aplicación a condenados por lesa humanidad, sostuvo que el criterio central debe ser la situación humanitaria de cada persona. "Este proyecto de ley lo que tiene es un aspecto humanitario", afirmó.
El diputado insistió en que el beneficio no sería automático. "Lo tiene que ponderar un juez", dijo. El procedimiento consideraría informes de Gendarmería y de organismos médicos. También incluiría una audiencia en la que podrían participar las víctimas antes de la decisión del tribunal.
La propuesta, de acuerdo con el parlamentario, contempla excepciones para determinados delitos sexuales cometidos contra menores. La fuente no detalla cuáles quedarían excluidos ni el estado de tramitación del proyecto.
Bassaletti agregó un argumento operativo. Mantener en la cárcel a personas con enfermedades terminales o alta dependencia exige atención médica permanente. "Representa una carga tremenda" para Gendarmería, sostuvo, tras conversar con la institución.
El debate tiene un punto sensible. Quienes ganarían con la norma serían reclusos enfermos o ancianos, entre ellos eventualmente condenados por violaciones a los derechos humanos. Las víctimas y sus familias son las que más objetan este tipo de beneficios. La nota de CNN Chile no recoge reacciones de otros parlamentarios ni de agrupaciones de víctimas.
El diputado cerró con un emplazamiento directo: "Yo creo que, en sensatez, esta ley debiera ser aprobada, salvo que lo que permanezca sea un sentido de venganza". Según él, el texto no desconoce la gravedad de los delitos ni modifica las sentencias, y solo crea una modalidad excepcional de cumplimiento de penas.


