La Democracia Cristiana (DC) se abre a presentar su propio candidato presidencial, según La Tercera. Así lo planteó su presidente, el diputado Álvaro Ortiz, en una entrevista con ese medio. Ortiz agregó que la carrera opositora no se reduce a una disputa entre los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric. "Esto no es un Bachelet o Boric", dijo.
La definición llega días después del desayuno que reunió el jueves pasado a los líderes de la oposición con Bachelet. En esa cita, Ortiz le preguntó a la exmandataria si tenía disponibilidad para recorrer el país. Fue uno de los que pidió su ayuda para reimpulsar al sector. Sin embargo, también llamó a no adelantar la discusión presidencial.
El debate de fondo es una eventual tercera postulación de Bachelet o una segunda candidatura de Boric, del Frente Amplio (FA). Frente a eso, Ortiz advirtió que, llegado el momento, lo más probable es que la Falange tenga su propia carta. Según el diputado, ojalá sea un nombre de todo el conglomerado. Si eso no ocurre, porque las encuestas no prenden o porque la persona no tiene cualidades para dirigir el país, "vamos viendo", señaló.
Hoy la DC participa en las reuniones semanales de coordinación de la oposición. Ahí se sienta con los partidos que formaron el gobierno de Boric, entre ellos el Partido Comunista (PC) y el FA. Es un giro: la DC se mantuvo al margen de esa administración. La entrevista no detalla la lista completa de partidos que integran esa instancia.
Ortiz defendió esa participación como una base para una posible alianza electoral, que no quiere dar por cerrada. Puso como ejemplo las próximas elecciones de concejales. "¿Vamos a mantener las dos listas? ¿Vamos a ir todos unidos? ¿O vamos a generar incluso una tercera vía?", planteó. Según él, la relación con el PC y el FA se construye en el tiempo y no es un todo o nada.
Al mismo tiempo, el timonel insistió en que una alianza desde la DC hacia la izquierda no alcanza. Dijo que en el Congreso conversa con la UDI, Renovación Nacional (RN) y Evópoli, los partidos de Chile Vamos. Descartó, eso sí, que esto anticipe pactos con la centroderecha. Y reconoció que será complicado llegar a acuerdos con republicanos y libertarios.
Su argumento apunta a un electorado específico. Ortiz afirmó que hay personas que se sentían representadas por una derecha distinta a la que hoy gobierna. También dijo haber hablado con muchos parlamentarios que no se sienten representados por el actual gobierno. Llevar rostros de centroderecha a la coordinación opositora, admitió, "puede ser como mucho".
Para la oposición, la apuesta tiene costos y beneficios. Una candidatura DC podría fragmentar el voto del sector o ampliar su alcance hacia el centro. Ortiz no entregó nombres. Dijo que el tema presidencial deberá ser parte del debate interno y que lo primero es definir qué plan ofrecerle a Chile.
Sobre Bachelet, militante histórica de otro partido pero cercana a la DC en la antigua Concertación, Ortiz calificó la relación como muy buena. Según el diputado, los expresidentes opinarán cuando corresponda y serán parte de la alternativa opositora. La primera prueba concreta será la definición de listas para las elecciones de concejales, donde la DC deberá optar entre unidad o camino propio.



