Chile tiene 32.235 concesiones de exploración minera, pero pocas llegan a ser minaDalam bahasa Spanyol

El último yacimiento nuevo de cobre a gran escala partió en 2017, y 77 de los 235 prospectos que registra Cochilco están paralizados por falta de recursos.Dalam bahasa Spanyol

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Según Diario Financiero, en Chile hay hoy 32.235 concesiones de exploración minera que cubren unos 9,5 millones de hectáreas. Aun así, al país le cuesta transformar esos permisos en minas que produzcan. Las cifras vienen del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin).

El tema llega en un año malo para el sector. La minería tuvo un desempeño débil en 2026 y solo en el Imacec (Índice Mensual de Actividad Económica, el termómetro mensual de la economía) de agosto cayó 17%. Según el medio, las principales explicaciones son las bajas leyes del mineral (cuánto cobre trae cada tonelada de roca), las mantenciones y el mal clima. Varios analistas hablan además de problemas estructurales, y una de las soluciones que proponen es invertir en exploración.

Explorar funciona como comprar muchos boletos de lotería. Si tienes una concesión, eso no significa que haya una mina, pero mientras más se explora, más probable es encontrar un yacimiento. En la gran minería del cobre, el yacimiento nuevo más reciente es Antucoya, de Antofagasta Minerals, que empezó sus faenas en 2017, hace nueve años.

Lo que vino después fueron ampliaciones de minas que ya existían. Rajo Inca, de Codelco, partió en 2024. Quebrada Blanca 2, de Teck, lo hizo en 2023, y Esperanza Sur de Centinela, de Antofagasta Minerals, en 2022.

De las concesiones, 17.837 ya están constituidas y cubren 5.456.414 hectáreas. Otras 14.398 siguen en trámite y suman 4.046.900 hectáreas. Para tener una idea, el total equivale a más de la mitad de la superficie de la Región de Antofagasta. Las otorga un juez civil después de un informe técnico de Sernageomin. Duran cuatro años, se pueden prorrogar por otros cuatro y cuestan 0,6 UTM (Unidad Tributaria Mensual) por hectárea al año.

El cuello de botella está en el dinero. Según el último catastro de la Corporación Chilena del Cobre (Cochilco), de 2025, exploran 94 empresas y 83 de ellas son junior, es decir, compañías pequeñas que dependen de levantar capital. De los 235 prospectos registrados, 77 están paralizados, sobre todo por restricciones económicas.

El cobre concentra 134 prospectos (57,4%), seguido del oro con 58 y el litio con 26. Las empresas chilenas encabezan el presupuesto de exploración de cobre con US$669,6 millones. Detrás vienen las estadounidenses con US$398 millones, las canadienses con US$356 millones y las peruanas con US$311 millones.

La exploración greenfield, que consiste en sondear desde cero una zona sin minas conocidas, choca además con la tramitación de permisos y con plazos cortos para un trabajo que por naturaleza es lento. Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de la consultora Plusmining, explica que tienen que coincidir la ley, el tamaño, los costos, el agua, la energía, los permisos y el financiamiento. "Incluso después de un descubrimiento relevante, el tránsito hasta la producción toma habitualmente más de una década", dice.

De los 84 prospectos de cobre activos, la mayoría está en Atacama, Antofagasta y Coquimbo. Hay 41 en etapa de seguimiento, en la que se prueba si existe mineralización, 23 en etapa avanzada y 20 en etapa generativa, la más temprana.

Chile no tiene una medición propia de cuántos prospectos terminan siendo minas. A nivel mundial, las estadísticas indican que lo logra entre uno de cada 100 y uno de cada 800. Por eso los expertos advierten que tener mucha superficie concesionada no significa que vaya a haber muchas hectáreas explotadas. La exploración sirve justamente para descartar terrenos.

Igual existen casos de éxito, casi siempre de grandes mineras. Uno reciente es el prospecto Cachorro, de Antofagasta Minerals, en la comuna de Sierra Gorda, en la Región de Antofagasta. Su caracterización como depósito de potencial geológico empezó en 2017, después de la aprobación ambiental. La fuente no trae el monto de inversión de ese proyecto.

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