La empresaria Lilian Tumani presentó una medida prejudicial ante el Tercer Juzgado Local de Viña del Mar para intentar cobrar un premio millonario que, según ella, ganó el 11 de noviembre de 2025 en el Salón Open del Casino de Viña del Mar, pero la casa de juegos se niega a pagar alegando un error.
Según la presentación a la que tuvo acceso la prensa, la máquina tragamonedas arrojó una combinación que marcó un premio extraordinario. Una máquina tragamonedas es un aparato de juego, también conocido como slot machine, controlado por un programa informático. Tumani está asesorada por el abogado Hugo Botto, y busca recabar antecedentes antes de presentar una demanda formal. Una medida prejudicial es un trámite judicial para obtener pruebas y documentos previos a una posible demanda.
El juez Omer Viñales fijó una audiencia de exhibición de documentos para el 15 de abril de 2026 y ordenó a Enjoy Viña del Mar entregar varias pruebas clave. Entre ellas están todas las grabaciones del Salón Open del día en cuestión que cubran la máquina identificada como N° 25316, la identificación del programa de juego operativo ese día, y los registros de mantenciones de la máquina y del software. El tribunal también pidió el listado de accionistas de Casinos Chile SpA con el detalle de acciones y porcentajes entre el 11 de noviembre de 2025 y el 16 de enero de 2026.
En su reclamo, Tumani sostiene que la máquina pagó un premio de $3.816.219.496, cifra que el casino rechaza pagar por un supuesto error del software. Software es el término para el programa informático que regula el funcionamiento de la máquina, incluyendo pagos y probabilidades. Enjoy, la empresa que opera el Casino de Viña del Mar, ha defendido que existe una anomalía técnica, aunque en la resolución judicial no se consignan aún pruebas públicas que expliquen esa falla.
Hay un detalle relevante: el expediente pide grabaciones entre las 13:00 y las 14:00 horas, mientras que la empresaria declaró que el hecho ocurrió pasada las 15:00 horas del 11 de noviembre de 2025. Ese desajuste horario aparece en la documentación y deberá aclararse en la exhibición de antecedentes que ordenó el tribunal.
El caso tiene implicaciones prácticas para jugadores y para la industria. Si los tribunales permiten a un casino anular pagos por supuestos errores de software sin evidencia contundente, se puede afectar la confianza del público en las casas de juego. Para Enjoy y sus accionistas, la disputa también implica riesgo reputacional y la posibilidad de demandas por incumplimiento. La Superintendencia de Casinos de Juego, el organismo que regula los casinos en Chile, podría interesarse por el resultado si la controversia pone en cuestión controles técnicos o procedimientos de fiscalización.
El siguiente paso procesal es la audiencia del 15 de abril de 2026, donde Enjoy deberá presentar las grabaciones y la documentación solicitada. Con esos antecedentes, el tribunal y las partes podrán evaluar si procede una demanda civil por el pago del premio, o si la empresa logra fundamentar su alegato de error técnico. Para los jugadores, la resolución servirá como antecedente sobre hasta qué punto un casino puede anular un pago por problemas de software y qué pruebas son exigibles en la justicia chilena.