Los gobernadores regionales y el Ministerio de Hacienda negocian durante diez días un acuerdo sobre el recorte de cerca de $250 mil millones que el Presupuesto 2027 contempla para las 16 regiones, según El Mostrador. El plazo se abrió después de que la votación de la partida de los gobiernos regionales terminara empatada el lunes pasado en la Cuarta Subcomisión Mixta de Presupuestos del Congreso.
La subcomisión acordó por unanimidad postergar la discusión. La votación se retomará el 2 de noviembre. Si para entonces no hay acuerdo, el conflicto volverá al Congreso sin un entendimiento político entre el Ejecutivo y las regiones.
El recorte equivale a una reducción cercana al 4,8% del presupuesto regional total. En los recursos propios y de inversión de los gobiernos regionales (Gores), la baja puede llegar al 7%. Para los gobernadores, el ajuste compromete proyectos concretos y limita su capacidad para planificar inversiones y dar continuidad a programas definidos desde los territorios.
El gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, sostuvo que la dificultad también es política. Según él, la propuesta parte de la idea de que el problema es "una mala ejecución culpable de todos los gobiernos regionales". Las autoridades regionales atribuyen la baja ejecución a las rigideces de la Dirección de Presupuestos (Dipres) y a los problemas de los servicios públicos con que firman convenios.
Orrego propuso tres principios para un acuerdo. Primero, mantener el presupuesto 2026. Segundo, sumar las flexibilidades que ofreció el nivel central. Tercero, aplicar rebajas sólo a los gobiernos regionales que no ejecuten el 50% de sus recursos al 30 de junio, en lugar de una regla genérica que castigue a todas las regiones por igual.
La senadora DC Yasna Provoste, presidenta de la subcomisión, valoró la nueva instancia. "Hubo un avance muy importante en el diálogo entre las partes", dijo. También destacó que ahora existe un espacio formal de conversaciones.
El gobernador de Magallanes, Jorge Flies, fue menos optimista. Afirmó que las posiciones siguen muy lejos. Hacienda habla de una diferencia de 4,2%, pero según la Asociación de Gobernadores y Gobernadoras la brecha llega a casi 13% si se usa la inflación real y se considera sólo el presupuesto de inversión.
Flies dijo a El Mostrador que el gobierno regional de O'Higgins, cuya capital es Rancagua, enfrenta una baja de 20%. Advirtió que esa cifra será la base para los próximos cuatro presupuestos. Los gobernadores piden recibir el mismo monto que este año o, si no es posible, una reducción acotada y compensada en otras partidas.
El desenlace mostrará cuánto espacio real tiene la descentralización frente a las restricciones fiscales. Para Flies, los gobiernos regionales tienen un impacto directo en el empleo, que considera lo más crítico para las comunidades el próximo año. Las partes tienen hasta el 2 de noviembre para presentar una propuesta común.


