Según Diario Financiero, los hermanos Elvira y Gustavo Montero vendieron hace algunas semanas Bsale, la empresa de software que fundaron hace 20 años en Puerto Varas, en la región de Los Lagos. La compradora es Siigo, que cuenta con el respaldo del fondo Accel-KKR. Ningún otro medio ha confirmado la operación y la fuente no informa el monto.
Bsale tiene 13 mil clientes y ventas por más de US$ 15 millones al año, de acuerdo con el mismo medio. La empresa arrienda en la nube un software de ventas para comercios, que reemplaza la caja registradora por un computador y una impresora.
Los hermanos empezaron con software a medida. Elvira, ingeniera comercial de la Universidad Católica (UC), se encargaba de lo comercial. Gustavo, con un posgrado en optimización en la misma universidad, llevaba la tecnología. Uno de sus encargos fue un simulador de biomasa de peces para la salmonera Trusal. Su padre, un emprendedor que creó el resort Las Tacas, cerca de Coquimbo, fue el inversionista y avaló el primer préstamo bancario.
Ese modelo no escalaba, porque cada proyecto obligaba a contratar gente nueva. En 2012 decidieron transformar los problemas comunes de sus clientes en un software simple y arrendarlo, en vez de vender licencias. El padre, que estaba en el directorio, dudó. "Esto no va a funcionar", les dijo, según el relato de Elvira.
Ella, que se define como tímida, tomó un curso de Google Ads y recorrió tienda por tienda la plaza de Puerto Varas. En paralelo desarrollaron productos de gastos y de remuneraciones, pero abandonaron este último tras unos diez meses, al descubrir que había mucha competencia con precios bajos. Se quedaron con ventas, y así nació Bsale.
Optaron por no cobrar por usuario, que es lo habitual en el software como servicio, porque en Latinoamérica es común compartir una misma cuenta. El precio quedó amarrado al tamaño de cada empresa.
Entraron a Endeavor, una red de apoyo a emprendedores, cuando vendían menos de US$ 1 millón al año. Un mentor les aconsejó no salir de Chile antes de tener 2.000 clientes. En 2018 llegaron a Perú. Primero intentaron vender desde Chile y no les resultó, así que armaron una operación con las reglas de ese mercado.
Hubo golpes en el camino. Cuando el equipo ya sumaba 30 personas en una casa arrendada en Puerto Varas, les robaron todos los computadores. Elvira compró los reemplazos en Puerto Montt, a unos 20 kilómetros. Después, Google les suspendió la cuenta de Google Ads, su única fuente de clientes potenciales, por una diferencia en el pago de impuestos a servicios digitales.
Diario Financiero no informa qué cambiará para los trabajadores ni para los clientes de Bsale tras la venta a Siigo, ni si la empresa seguirá operando desde Puerto Varas.
