La Cancillería informó este miércoles que abrió un sumario administrativo para determinar si diplomáticos de la Misión Permanente de Chile ante las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York gestionaron reuniones para impulsar la candidatura de Michelle Bachelet Jeria a la secretaría general de la ONU. La indagatoria surge tras la filtración de correos de funcionarios de la misión que buscaban concertar encuentros con la ex presidenta de Chile, que presentó su candidatura ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el martes. En febrero pasado, la administración de Gabriel Boric formalizó la postulación con el respaldo de México y Brasil, según consta en los archivos periodísticos de entonces. El nuevo Gobierno, liderado por José Antonio Kast, retiró el patrocinio a la candidatura el 27 de marzo, aunque señaló que no apoyaría a otro candidato en consideración a la trayectoria de la expresidenta.
El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, confirmó a la prensa que se ha tomado conocimiento de posibles hechos y que se iniciarán las investigaciones correspondientes a la brevedad. Hemos tomado conocimiento de que puede haber algunos temas ahí. Hemos iniciado las investigaciones correspondientes y vamos a estar a la espera de lo que resulte de esa indagación, afirmó. La información de Ex-Ante, medio que publicó la noticia inicialmente, señala que funcionarios de la Misión Permanente de Chile ante la ONU intercambiaron correos con autoridades para gestionar reuniones con Bachelet, quien ante la ONU defendió su candidatura ante finales de año.
La conversación pública sobre este tema se cruzó con el contexto regional: el Gobierno de Boric formalizó la candidatura de Bachelet en febrero con apoyo de México y Brasil, pero la fragmentación de postulantes en la región llevó al Ejecutivo a retirar el patrocinio en marzo, manteniendo la posición de no respaldar a otro candidato. Bachelet, de 74 años, es una figura central de la política chilena y, a la vez, ex directora ejecutiva de ONU Mujeres y Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. En paralelo, figuras de Estados Unidos, como el senador Marco Rubio, reclamaron a Washington considerar la trayectoria de la exmandataria ante el proceso de selección. El tema, dicen en Cancillería, podría afectar la percepción internacional sobre la diplomacia chilena y su manejo de procesos multilaterales, por lo que la indagación debe aclarar roles y límites de las gestiones oficiales.
En el panorama local, el ministro Pérez Mackenna subrayó que la investigación buscará establecer hechos concretos y responsabilidades, sin anticipar conclusiones. El argumento oficial es que la Cancillería debe garantizar la transparencia y la estricta observancia de las reglas de la diplomacia pública y de las misiones ante organismos internacionales. Con todo, el episodio aporta un nuevo capítulo a la ya compleja crónica de la postura chilena frente a la ONU y a la carrera por la Secretaría General, donde la experiencia de Bachelet y su historial internacional son parte relevante del debate, pero ahora quedan pendientes los hallazgos de este sumario para entender si hubo desviaciones o simples gestiones habituales de un equipo diplomático.
