El presidente Gabriel Boric Font, jefe de Estado de Chile, llegó el miércoles 4 de marzo al Muelle José de los Santos Mardones en Punta Arenas para encabezar el inicio de su última visita de mandato a la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, acompañado del delegado presidencial regional José Ruiz.
En el recorrido el gobierno mostró los trabajos de mejoramiento del borde costero y la infraestructura portuaria, que buscan reforzar la capacidad logística de la región y servir como plataforma inicial para la industria del hidrógeno verde en Magallanes. El Muelle José de los Santos Mardones se ha consolidado como la instalación para movilizar carga general y abastecer a la zona, además de soportar las primeras etapas de exportación energética.
El Presidente resaltó la labor de las empresas portuarias públicas y afirmó "estoy orgulloso de nuestras empresas portuarias públicas estatales". También dijo que "estamos invirtiendo más de lo que se ha invertido en los últimos 25 años en los puertos aquí", sin detallar montos ni plazos concretos durante la actividad.
Las obras anunciadas incluyen el mejoramiento estructural del Muelle Mardones y del Muelle Prat, avances en servicios vinculados al turismo y la ciencia antártica, la extensión del terminal Prat y la construcción de un nuevo terminal de pasajeros. Además, el proyecto contempla la habilitación de grúas terrestres para acelerar el traspaso de carga entre muelle y buques, y la extensión del muelle para atender dos naves simultáneamente. El gobierno señaló que algunos trabajos ya están en ejecución y que otros se iniciarán próximamente, sin precisar fechas exactas.
Históricamente, Magallanes ha enfrentado problemas de conectividad y escasa densidad poblacional; como dijo el mandatario, la región es la de mayor extensión territorial y la segunda con menos población. En ese contexto, la modernización portuaria busca mejorar las condiciones habilitantes para atraer actividad económica y reducir costos logísticos, lo que puede impactar directamente el abastecimiento local, el turismo y la inserción de proyectos energéticos.
Quién gana y quién pierde. Ganan la región, los usuarios de la cadena logística, las empresas estatales y los proyectos de hidrógeno verde por la mayor capacidad operativa. Podrían perder quienes cuestionan el costo fiscal del despliegue o regiones que compiten por recursos públicos si los fondos se concentran en el extremo austral. El resultado concreto dependerá de la ejecución, los montos finales y los plazos, que el Ejecutivo no aclaró en la visita.
El anuncio llega en una etapa política tensa y en el cierre del mandato del Presidente, lo que convierte a estas obras en parte de su legado en materias de desarrollo regional. Los próximos pasos esperan la publicación de montos, cronogramas y las licitaciones asociadas, información necesaria para medir el alcance real de las inversiones y su efecto en la vida cotidiana de los habitantes de Magallanes.