Siete estudiantes y su docente del Liceo Bicentenario Santa Teresa de los Andes, de Liray en Colina, enviaron desde Melipilla una cápsula con cámaras y equipos electrónicos que alcanzó los 34.000 metros y permitió observar la curvatura del planeta. El proyecto, llamado STA EXPLORER, fue preparado durante cerca de un año y contó con permisos de la Dirección General de Aeronáutica Civil, DGAC.

El vuelo, que entre ascenso y descenso demoró aproximadamente tres horas, partió con un globo inflado con helio y una carga científica que incluía cámaras, circuitos y un receptor GPS, sigla de Sistema de Posicionamiento Global, que permitió seguir la trayectoria en tiempo real y facilitar la recuperación. Al acercarse a los 34.000 metros la envoltura del globo explotó de forma controlada y la cápsula descendió protegida por un paracaídas diseñado para amortiguar el aterrizaje.

La altitud alcanzada, 34.000 metros, sitúa la cápsula dentro de la estratósfera, la capa de la atmósfera que, según la NASA, comienza alrededor de los 10.000 a 12.000 metros y se extiende hasta cerca de 50.000 metros. En ese rango la visibilidad hacia el horizonte permite apreciar la curvatura de la Tierra, un efecto que los estudiantes lograron registrar con las cámaras a bordo. En términos comparativos, la altura del vuelo fue casi cuatro veces la altura del Monte Everest, cuya cumbre llega a 8.848 metros.

El equipo estuvo dirigido por Pablo Pailamilla, docente de matemáticas del liceo y encargado del proyecto STA EXPLORER. Participaron los estudiantes egresados Matilde Toro, Alonso Osorio, Gabriel Maulén y Joaquín Gutiérrez; Victoria Henríquez, de 4° medio; y Paulina López y Franco Rodríguez, de 3° medio. Según Paulina López, “en la caja iban las cámaras con las que pudimos grabar la estratósfera. También llevábamos circuitos y todos participamos en el armado del experimento”.

Pailamilla explicó que la iniciativa implicó coordinar permisos de vuelo con la DGAC, planificar trayectorias, diseñar el paracaídas y montar los sistemas electrónicos. “La idea era lanzar un globo a la estratósfera para grabar la curvatura de la Tierra. Para eso tuvimos que coordinar permisos de vuelo, contactarnos con la DGAC y planificar cada etapa del proyecto durante aproximadamente un año”, dijo el profesor.

El colegio contó con el apoyo del equipo directivo, la empresa Geoconexión y la DGAC para la autorización y el seguimiento. La alcaldesa de Colina, Isabel Valenzuela, valoró la iniciativa y sostuvo que “cuando confiamos en el talento de nuestras y nuestros estudiantes, y fortalecemos la educación pública, los resultados pueden ser extraordinarios”.

Más allá de la imagen espectacular, el proyecto tuvo un objetivo pedagógico: integrar física, matemáticas, electrónica y trabajo en equipo. Los alumnos participaron en el diseño de la cápsula, el montaje de circuitos y la programación del registro de datos, habilidades que los docentes y las instituciones asociadas destacaron como valiosas para la formación científica. Para el liceo, STA EXPLORER es una experiencia de aprendizaje práctico que complementa contenidos curriculares y abre oportunidades para ferias científicas y colaboraciones técnicas.

Como próximas etapas, el equipo del liceo evalúa repetir lanzamientos con sensores adicionales para medir temperatura, presión y radiación, y mantener la colaboración con organizaciones como Geoconexión y la DGAC. El proyecto también plantea preguntas sobre cómo potenciar iniciativas similares en otras escuelas, integrando permisos, seguridad y formación técnica para que más estudiantes chilenos tengan acceso a experiencias de ciencia aplicada.