El tercer sondeo informal del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas dejó a Michelle Bachelet en una posición crítica. Según BioBioChile, la expresidenta obtuvo apenas un voto a favor, once en contra y tres "sin opinión". Se mantiene en séptimo lugar entre ocho candidatos que buscan suceder a António Guterres en la Secretaría General.
El colapso es evidente al analizar los tres sondeos realizados desde fines de julio. En la primera consulta obtuvo seis respaldos, cinco rechazos y cuatro abstenciones. En agosto, sus apoyos cayeron a dos y los votos desfavorables subieron a seis. Ahora, en la tercera ronda, conserva solo un voto a favor y concentra once en contra. En tres meses, Bachelet pasó de seis a un voto favorable, mientras que sus rechazos se triplicaron.
La importancia de este tercer sondeo radica en que Bachelet y sus gobiernos aliados lo esperaban como indicador de si aún existía margen para continuar en competencia. Tras el resultado de agosto, Brasil y México, únicos países que respaldan públicamente su candidatura, evaluaron si seguían adelante. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, reconoció entonces que era necesario verificar las posibilidades reales de la expresidenta. El resultado de este viernes profundiza las dudas.
El Gobierno chileno, bajo la administración de José Antonio Kast, retiró su apoyo oficial en marzo precisamente por esta dispersión de respaldos regionales. El canciller Francisco Pérez Mackenna reiteró hoy que consideraban la candidatura con "poca probabilidad de éxito". En su evaluación pesó la falta de un apoyo latinoamericano suficientemente concentrado en torno a Bachelet.
La propia exmandataria había sincerizado sus dudas en julio. Durante una actividad organizada por la Universidad Diego Portales, bromeó sobre su futuro y afirmó: "Tal vez porque sé que no voy a ser Secretaria General". Sus palabras marcaban el reconocimiento de las dificultades, aunque su candidatura siguió formalmente adelante hasta ahora.
Bachelet viajará a Nueva York coincidiendo con la Asamblea General de Naciones Unidas, que comienza el lunes 21 de septiembre. La instancia reúne a líderes mundiales y abre una nueva ventana para contactos diplomáticos antes del próximo sondeo previsto para fines de mes. Aunque este resultado no cierra formalmente la carrera, la pregunta inmediata es si existe margen político para continuar tras perder cinco de sus seis respaldos iniciales.
En la contienda destaca la costarricense Rebeca Grynspan, que lideró con nueve votos favorables, cinco en contra y una abstención. Carolyn Rodrigues-Birkett, representante de Guyana, obtuvo ocho apoyos, seis rechazos y un voto "sin opinión". Para avanzar en el Consejo, cualquier candidato debe conseguir al menos nueve de los quince votos y no recibir veto de los cinco miembros permanentes: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido.
