El fondo E, el más conservador del sistema de pensiones, anotó una caída real de 10,39% entre enero y septiembre, según Emol. Ante esto, las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones) apuestan por dos argumentos: un golpe externo imprevisto y una estrategia de largo plazo para proteger las jubilaciones.
El tema escaló este martes. La Superintendencia de Pensiones, el organismo que fiscaliza a las AFP, abrió un proceso sancionatorio contra las siete administradoras para establecer si hubo incumplimientos regulatorios.
Las pérdidas generaron críticas de economistas como Ignacio Briones, Sebastián Edwards y Soledad Hormázabal. José Antonio Guzmán, exgerente general de AFP Habitat, dijo al Diario Financiero que "se corrieron riesgos innecesarios e imprudentes".
León Fernández de Castro, presidente de la Asociación de AFP, evitó usar esos términos. En Mesa Central, de T13, sostuvo que hay una institucionalidad que debe resolver y que "lo tiene que decidir la investigación".
La primera defensa apunta afuera. "Nadie esperaba que la tasa de Estados Unidos subiera lo que subió", afirmó Fernández de Castro, en referencia a los derivados ligados a rendimientos estadounidenses. Un derivado es un contrato cuyo valor depende de otro activo, en este caso, de las tasas de interés de Estados Unidos.
La lógica es simple: cuando la Reserva Federal (el banco central estadounidense) sube tasas, los bonos ya emitidos pierden valor, porque los nuevos pagan más. Así lo planteó el gremio en una declaración del 14 de octubre, donde vinculó el uso de derivados a la falta de bonos locales de largo plazo tras los retiros de la pandemia.
El segundo eje es la pensión. Según Fernández de Castro, la industria pasó de invertir con un horizonte de 10 años a uno de "entre 15 y 18", y citó a Dinamarca como ejemplo de fondos internacionales que hacen lo mismo. "La pensión no cayó 10%, cayó el fondo", dijo a El Mercurio.
Para tu bolsillo, la diferencia importa. AFP Cuprum informó a sus afiliados que su fondo E retrocedió 8,4% real, pero que en un ejemplo la pensión estimada bajó 1,6% en un hombre y 0,6% en una mujer. La explicación: una pensión se calcula con tasas de interés, y cuando esas tasas suben, el mismo ahorro compra una renta mayor. Es como si el saldo encogiera, pero cada peso rindiera más al jubilar.
José Joaquín Prat, gerente general de Plan Vital, dijo a La Tercera que cumplieron "fielmente" su deber y que tenían "fundamentos técnicos" para mantener sus posiciones.
La relación con el regulador también está en discusión. El exsuperintendente Osvaldo Macías ha sostenido que el organismo alertó a la industria en 2025 sobre los derivados. En abril, la Superintendencia endureció los límites a esos instrumentos, con un plazo de ajuste que vence a comienzos de noviembre.
Fernández de Castro describió ese cambio como fruto de conversaciones conjuntas, aunque en El Mercurio endureció el tono: "Si la impresión que había por parte del regulador es que era excesivo debió regular antes".
Aun así, el gremio hizo concesiones. Su presidente dijo que si hubo errores "se tiene que sancionar como corresponde" y reconoció que el costo reputacional "es importante". Renzo Vercelli, gerente de AFP Capital, contó al Diario Financiero que redoblaron la comunicación con afiliados y pensionados.
Un gerente admitió a El Mercurio que la duración elegida pesó: "Si el Fondo E hubiera estado en 13 años, calzado con la renta vitalicia, hubiera caído 7% en vez de 10%".
El próximo martes, el gremio y el superintendente de Pensiones, Joaquín Cortez, expondrán ante el Congreso.

