Diez de los 29 servicios de salud del país recibieron en 2024 cerca del 62% del financiamiento GES-Cáncer, que ese año sumó $350.778 millones. Así lo concluye el Estudio de la Oferta Pública en la Resolución del Cáncer en Chile, del Centro de Políticas Públicas e Innovación en Salud de la Universidad del Desarrollo (CIPS-UDD).
Según informó La Tercera, los mayores montos fueron para el Servicio de Salud Metropolitano Suroriente, con $27.109 millones (7,7% del total), y el Metropolitano Occidente, con $24.471 millones (7%). Les siguen Concepción, con $22.027 millones (6,3%), Araucanía Sur, con $21.108 millones (6%), y Maule, con $20.498 millones (5,8%).
Completan la lista Valparaíso-San Antonio ($20.384 millones), Metropolitano Norte ($20.057 millones), Metropolitano Sur ($19.343 millones), Metropolitano Oriente ($18.410 millones) y Los Ríos ($17.748 millones). Los servicios de salud son las entidades que administran los hospitales públicos. El GES (Garantías Explícitas en Salud) asegura por ley acceso, plazos y protección financiera para ciertos problemas de salud, entre ellos varios tipos de cáncer.
El análisis llega cuando el cáncer pesa cada vez más en el sistema sanitario. En 2019 pasó a ser la primera causa de muerte en Chile, y expertos y estudios recientes proyectan que las cifras seguirán aumentando.
Paula Daza, directora ejecutiva del CIPS-UDD y exsubsecretaria de Salud Pública en el segundo gobierno de Sebastián Piñera, afirmó que los datos muestran una desigualdad territorial importante. La especialista planteó posibles explicaciones, aunque el estudio no las confirma. "Una puede ser que haya servicios o regiones donde no se cuenta con la infraestructura ni con los especialistas", señaló, y en esos casos las personas se trasladan a otros servicios que sí los tienen.
Daza agregó que la mayor deuda en atenciones oncológicas se concentra en regiones, especialmente en el sur. En cáncer de mama, precisó, las mayores brechas están en Biobío y La Araucanía.
El estudio también comparó los recursos de 2018 con los de 2024. Valparaíso-San Antonio pasó de $7.038 millones a $20.384 millones, un alza de casi 190%. Chiloé subió de $284 millones a $820 millones y Atacama, de $958 millones a $2.700 millones. Talcahuano y Antofagasta también crecieron más de 160%.
En la Región Metropolitana, los aumentos fueron menores: 52,2% en el Metropolitano Sur, 48,8% en el Norte y 26,9% en el Oriente. Esto no significa que reciban menos dinero, porque en 2018 ya partían con presupuestos más altos y todavía concentran montos importantes.
Para el informe, que los servicios con una base más baja sean los que más crecen en términos porcentuales es consistente con una descentralización de la oferta oncológica. Aun así, advierte que las diferencias de montos entre territorios siguen siendo relevantes.
Vesna Mandakovic, académica de la Facultad de Economía y Negocios de la UDD y miembro del comité ejecutivo del CIPS-UDD, reconoció que los datos no permiten distinguir la causa del alza. Esta puede deberse a que se financian más prestaciones o a que los tratamientos son más caros. También quedan preguntas sobre si los recursos se gastan bien.
"Antes la gente tenía que venir a atenderse a Santiago. Ahora también hay recursos y están creciendo fuertemente los tratamientos en Valparaíso, Chiloé y Talcahuano", afirmó Mandakovic. El estudio no detalla cuántas personas fueron atendidas en cada servicio, un dato que permitiría saber si el gasto sigue a la demanda real.