La Delegación Presidencial de la Región Metropolitana prohibió el ingreso de 2.866 hinchas al partido de vuelta entre Universidad de Chile y Everton por los octavos de final de la Copa Chile. El duelo está programado para este domingo 27 de septiembre, a las 17:30 horas, en el Estadio Nacional.
Según informó Cooperativa, el veto afecta a todos los asistentes al sector del Estadio Sausalito desde donde se produjeron los desmanes en el partido de ida. La autoridad también congeló la venta de entradas, por lo que el aforo queda reducido de forma automática.
Además, la Delegación reclasificó el encuentro de tipo B a tipo A, una categoría que eleva las exigencias de seguridad para los clubes. También prohibió la presencia de público visitante en el recinto de Ñuñoa.
Las medidas responden a lo ocurrido el jueves en Viña del Mar. El partido de ida se suspendió en el minuto 82, cuando los azules ganaban 1-0, luego de que desde el sector de la barra de la U se lanzaran fuegos artificiales y bengalas que pusieron en riesgo a jugadores y espectadores.
En su comunicado, la autoridad llamó a la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) y a los clubes a adoptar todas las medidas necesarias para resguardar el desarrollo del encuentro. Advirtió que si no cumplen la resolución, se arriesgan a que se suspenda la asistencia de público a los partidos de fútbol.
La llave sigue abierta en lo deportivo. ADN Radio consignó que la ANFP todavía no define qué pasará con el partido de ida inconcluso. Everton, por su parte, anunció que pedirá a la Federación de Fútbol de Chile dar por terminada la serie, porque considera que no existen condiciones de seguridad para jugar la revancha.
Si la revancha se mantiene, se jugará el domingo a las 17:30 en el Nacional, con aforo reducido y sin hinchas de Everton en las tribunas.


