En el tiempo agregado del partido que cerró la sexta fecha de la Liga de Primera, Marcelo Díaz, capitán de Universidad de Chile, fue expulsado tras un contacto con Leonel González, defensor de Universidad de Concepción, en el Estadio Nacional. La jugada ocurrió a pocos metros del árbitro José Cabero, quien mostró roja directa ante la protesta incrédula del mediocampista.

El Tribunal de Disciplina de la ANFP, la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, determinó que Díaz cumplirá un partido de suspensión por la expulsión. Con la sanción, el volante no estará en la visita a Coquimbo Unido programada para el sábado 14 de marzo, 18:00 horas en el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso, partido válido por la séptima fecha del torneo.

La acción sancionada fue un golpe leve con el puño en la espalda de González, que el rival exageró en su reacción según las imágenes y testimonios del partido. Fue una expulsión directa que deja dudas sobre proporcionalidad entre la falta y el castigo, y que el Tribunal zanjó con la sanción mínima prevista para agresiones en cancha.

Tácticamente la ausencia de Marcelo Díaz pesa: como capitán y mediocampista con rol de organizador, ordena la salida y protege la zona media. Universidad de Chile ahora enfrenta la disyuntiva de retrasar a un volante creativo o reforzar el mediocampo con un perfil más defensivo, además de decidir quién asumirá la capitanía en la cancha.

La sanción tiene impacto inmediato en la planificación del equipo y en la mesa técnica, que deberá reacomodar la plantilla para Coquimbo Unido. Desde la vereda administrativa, el club puede estudiar recursos internos, pero por ahora la medida oficial es cumplir el partido de suspensión decidido por el Tribunal de Disciplina de la ANFP.