Ethan Hawke, actor estadounidense, contó en una entrevista con la revista People que todavía recuerda con intensidad la noche en Los Ángeles en que obtuvo su primera nominación al Oscar, un episodio que sucedió hace 25 años y que, según dijo, marcó un antes y un después en su carrera.
El recuerdo que comparte Hawke se centra en la sorpresa absoluta ante la nominación por Día de entrenamiento, y en la sensación de haberse internado por un instante en un círculo de leyendas del cine. “No me lo esperaba, si te soy sincero”, declaró, y añadió que aquella velada le pareció a ratos irreal: “Miraba a mi alrededor y pensaba: ‘¿Es esto real?’. Todo se sentía como un sueño”.
En la conversación, el actor destacó la calidez y la camaradería entre colegas durante la ceremonia, y cómo ese entorno ayudó a moderar la presión del momento. Para Hawke, la experiencia no fue solo un reconocimiento, fue también una confirmación de pertenencia a una comunidad creativa exigente y generosa, un punto que resuena hoy en la manera en que se construyen carreras actorales en Hollywood.
El recuerdo de esa nominación vuelve además sobre el trabajo concreto: Hawke señaló que Día de entrenamiento fue un desafío que le obligó a replantear su enfoque de la actuación. Resaltó, en particular, la fisicalidad del papel y la intensidad de las escenas compartidas con el actor estadounidense Denzel Washington, cuyo desempeño y presencia escénica, dijo Hawke, fueron determinantes para su propio crecimiento profesional.
Estas confesiones llegan en medio de una temporada de premios y festivales que también concentra miradas sobre el cine latinoamericano. En ese contexto, la trayectoria de actores como Hawke sirve para pensar cómo nominaciones y festivales transforman itinerarios creativos, y cómo esa visibilidad puede abrir puertas para creadores de otras latitudes, desde directores chilenos hasta realizadores de la región.
Al cerrar la charla, Hawke volvió a la idea del asombro inicial y la gratitud: la memoria de esa noche funciona como un recordatorio del peso simbólico de los premios, y de la fragilidad y la sorpresa que acompañan a quienes, de pronto, ven reconfigurada su carrera. No habló de proyectos concretos en la entrevista, pero dejó claro que la experiencia de hace un cuarto de siglo sigue influyendo en su mirada hacia el cine y la actuación.

