En el Congreso, Juan Santana, jefe de bancada del Partido Socialista, cuestionó con dureza al presidente electo José Antonio Kast por la forma en que ha manejado la transición y por declaraciones contradictorias sobre el proyecto del cable chino. Santana afirmó que existe una discrepancia entre lo dicho por Claudio Alvarado, ministro del Interior, y lo reconocido por el propio Kast respecto a un llamado del 18 de febrero del presidente Gabriel Boric.
Santana dijo que esta contradicción constituye "la primera mentira del gobierno de José Antonio Kast" antes de asumir. Además, acusó al presidente electo de actuar como "El Espinita de Donald Trump", expresión con la que buscó marcar una supuesta subordinación política a la agenda estadounidense de la extrema derecha. El diputado agregó que Kast fue elegido para defender los intereses de los chilenos y chilenas, y que abandonar una reunión con el presidente Gabriel Boric, dejar bilaterales y cortar canales de diálogo no está a la altura de un jefe de Estado.
El episodio se inscribe en una semana de tensiones: José Antonio Kast suspendió las bilaterales de traspaso con Gabriel Boric tras una tensa cita en La Moneda, y su decisión generó reacciones cruzadas en el Congreso y en la opinión pública. En paralelo, Kast confirmó su viaje a la cumbre Shield of the Americas en Miami, un encuentro con fuerte impronta pro Donald Trump en Estados Unidos, que ya motivó críticas desde parlamentarios de distintas bancadas.
Políticamente, el choque amplifica la polarización. Quien sale fortalecido entre sectores más conservadores es Kast, al ratificar una postura de ruptura; quienes pierden son los sectores que buscaban un traspaso ordenado y el propio proceso de transición, porque la suspensión de bilaterales complica acuerdos prácticos sobre seguridad, continuidad administrativa y asuntos urgentes. Para la ciudadanía, la consecuencia inmediata puede ser retrasos en la coordinación sobre políticas públicas y menor claridad en la estrategia del próximo gobierno.
Históricamente, las transiciones presidenciales en Chile han enfrentado momentos de tensión, pero las bilaterales han sido la vía para resolver diferencias y garantizar continuidad institucional. En ese contexto, la falta de diálogo entre el gobierno saliente y el entrante podría marcar un precedente problemático si se prolonga. Las próximas semanas, con el viaje de Kast a Miami el 7 de marzo y su instalación en La Moneda la noche del 11 de marzo, serán clave para medir si la crisis del traspaso se atenúa o se profundiza.
