En la visita de Deportes Recoleta a Deportes Puerto Montt, en la jornada reciente de la Liga de Ascenso, el árbitro Víctor Abarzúa sancionó a los 43 minutos un penal por lo que pareció ser un rebote en la pierna de Brayams Viveros, una decisión que cambió el curso del partido. Jason Flores ejecutó la pena máxima y estableció el 2-1 parcial, en un encuentro que terminó con victoria local por 3-1.
El partido iba igualado cuando se produjo la jugada. Tras un primer intercambio de ocasiones, el balón rebotó en la pierna de Brayams Viveros, jugador de Deportes Recoleta, y el juez interpretó la acción como mano penal. La decisión fue protestada por el cuerpo técnico y jugadores de Recoleta, y la secuencia quedó registrada en video, lo que alimentó el debate público sobre el arbitraje en la segunda categoría.
Esta polémica se suma a controversias previas en el torneo, incluida la validación de un gol con la mano de Leandro Benegas, delantero, en la fecha anterior. El episodio del fin de semana vuelve a poner sobre la mesa la demanda de clubes y parte de la afición por la implementación del VAR, el sistema de videoarbitraje.
Pablo Milad, presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, conocida por sus siglas ANFP, había anunciado una versión "light" del VAR para 2025 en la segunda categoría, pero hasta ahora esa promesa no se ha concretado. La falta de revisión tecnológica en el torneo alimenta reclamos sobre la consistencia y la equidad en decisiones determinantes, como la que favoreció a Puerto Montt.
Al cierre de esta nota no hubo un pronunciamiento formal de la ANFP ni de Deportes Recoleta sobre la jugada, ni constan recursos oficiales ante el órgano disciplinario. El resultado deja a Puerto Montt con una victoria clave en la lucha por el liderato y reabre la discusión institucional sobre la incorporación del VAR en la Liga de Ascenso.