Los desafíos de Joaquín Cortez al mando de la Superintendencia de Pensiones Los expertos afirman que el gran reto será el mismo que tenía Macías: implementar la reforma de pensiones. En particular, destacan tres temas como los más complejos de sacar adelante: el cambio de multifondos a fondos generacionales, el índice de referencia que deberá fijar el regulador, y la licitación del stock de afiliados.
El viernes Osvaldo Macías dejó de ser superintendente de Pensiones después de diez años de gestión. Esto, porque el gobierno del Presidente José Antonio Kast decidió usar una de sus “12 balas de plata” y nombrar en su reemplazo a Joaquín Cortez.
Pese a que es su primera vez en este cargo, el nuevo superintendente conoce los dos mundos: ha sido regulado y regulador. Su último rol más conocido fue como presidente de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), cargo que desempeñó en el segundo gobierno de Sebastián Piñera.
En la arena previsional y del mercado de capitales, fue gerente de inversiones de AFP Provida entre 1996 y 2011, con algunas interrupciones entremedio, y luego fue presidente del directorio entre 2011 y 2013. También se desempeñó como director de la compañía de seguros Confuturo y Corpseguros; y hasta este lunes era director de Prudential AGF y en las filiales de AFP Habitat en Perú y Colombia.
Los expertos coinciden en que el gran desafío que tendrá Cortez a la cabeza de la Superintendencia de Pensiones, será el mismo que tenía Macías: implementar la reforma previsional en su totalidad. En particular, destacan tres temas como los más complejos de implementar.
