Paola Reygadas, madre de Lucas Assadi, atacante chileno de Universidad de Chile, fue víctima de un asalto durante la jornada del jueves, según informó el propio futbolista en sus redes sociales.
En sus historias de Instagram, Assadi publicó el mensaje "A mi madre la acaban de asaltar, cualquier cosa a Instagram o Whatsapp no es ella", pidiendo a sus contactos no atender comunicaciones que no provengan efectivamente de su madre. Hasta ahora no se han entregado mayores antecedentes sobre el lugar del hecho ni sobre el estado de la afectada.
El episodio sucede a pocos días del partido entre Universidad de Chile y Deportes Limache, programado para el domingo 22 de febrero a las 20:30 horas (23:30 GMT, hora de Greenwich) en el Estadio Nacional, por la cuarta fecha de la Liga de Primera División, donde el cuadro laico buscará su primera victoria en el torneo. El anuncio público del delantero alteró el clima en el camarín y llega en un momento en que el equipo necesita concentración para recuperar la senda de resultados.
Desde el punto de vista deportivo, la situación obliga al cuerpo técnico a sopesar variables no tácticas. Lucas Assadi puede verse afectado emocionalmente, y el entrenador podría optar por resguardarlo o limitar su tiempo en cancha para priorizar su bienestar, sin que eso implique un cambio profundo en el sistema de juego del equipo. Assadi juega como atacante y su presencia influye en la movilidad ofensiva de la U; su ausencia obligaría a buscar alternativas de velocidad o llegada por las bandas.
Más allá del partido, el caso vuelve a poner sobre la mesa la seguridad de los familiares de futbolistas y la responsabilidad de los clubes para acompañar a sus jugadores en estos episodios. Universidad de Chile no ha emitido un comunicado oficial hasta el cierre de esta nota; habrá que ver si el club activa protocolos de apoyo y seguridad para la familia del jugador en las próximas horas. La agenda inmediata marca el foco: recuperar la calma y preparar el duelo del domingo.