La ministra de Obras Públicas, Jessica López, informó en terreno que la construcción del colector primario Reñaca Norte, en la Región de Valparaíso, alcanza un avance de obra cercano al 80% y que podría quedar listo en julio próximo. La autoridad del Ministerio de Obras Públicas (MOP) encabezó una inspección este miércoles y proyectó esa fecha como el plazo viable, sujeto a condiciones climáticas y a las pruebas finales.
El colector original colapsó en agosto de 2023 durante un intenso sistema frontal, originando un socavón en los terrenos dunares que obligó a evacuar el edificio Kandinsky y, luego, las torres Miramar, ubicadas casi en el límite entre Viña del Mar y Concón. Aquella emergencia marcó el inicio de una obra que combina respuesta a un riesgo puntual con una intervención de mayor escala para la cuenca urbana litoral.
Se trata de una inversión de 37 mil millones de pesos en una estructura de hormigón armado con cámaras y gradas disipadoras de energía hidráulica. El diseño incorpora micropilotes y anclajes para mejorar la estabilidad frente a sismos y remociones en masa, y la capacidad del colector permitirá recoger aguas lluvias de más de 150 hectáreas de proyectos habitacionales en Concón, según el MOP.
En la etapa inicial se instaló un colector provisorio mientras se diseñaba y ejecutaba la obra definitiva. La ministra López destacó que el colector provisional "quedó tan bien hecho que pasará a ser secundario", de modo que podrá activarse en lluvias extremas y reforzar la gestión del agua pluvial.
La autoridad además recordó que en paralelo se trabaja en la rehabilitación completa de la Avenida Borgoño, afectada por la emergencia y ya operativa en varios tramos. Ese eje es clave para el flujo de veraneantes y la actividad comercial de Reñaca durante el verano, por lo que su recuperación tiene impacto directo en la percepción de normalidad local.
Los vecinos, sin embargo, mantienen reservas sobre los plazos. Rodrigo Fernández, presidente de la Comunidad Miramar Reñaca y dirigente vecinal, dijo haberse enterado por la prensa de la visita de la ministra y cuestionó las reiteradas postergaciones. "Nos dijeron que esta obra iba a tomar entre 11 y 12 meses. Vamos casi en dos años y medio, y la verdad es que no sé a qué vino. Creo que vamos en la séptima u octava fecha que nos dan, entonces es un juego", afirmó.
Fernández explicó que desde diciembre las torres Miramar comenzaron a ser habitadas de forma escalonada y hoy registran un 100% de ocupación, pero que aún se trabajan las reparaciones internas luego de más de dos años de impedimento de ingreso, y que los daños internos fueron, según él, cuantiosos. El dirigente exigió mayor transparencia en los cronogramas y en las condiciones de habitabilidad.
La proyección del MOP, que señala julio como mes de entrega, será determinante para la temporada invernal siguiente, cuando las cuencas y la dinámica costera vuelven a poner a prueba las obras de drenaje. La comunidad y las autoridades coinciden en la necesidad de completar las pruebas hidráulicas y las inspecciones estructurales antes de autorizar el uso sin restricciones.
Mientras tanto, la obra avanza entre la supervisión estatal y la desconfianza vecinal, y queda por ver si el calendario anunciado por la ministra se mantiene. Para muchos residentes y comerciantes de Reñaca, la conclusión efectiva del colector es la condición necesaria para cerrar un ciclo que comenzó con un socavón y dejó a la vista la fragilidad de infraestructuras ante eventos extremos.