El Servicio Electoral (Servel) finalizó el proceso de revisión de los gastos de campaña realizados por los candidatos presidenciales en la elección pasada, dejando una serie de observaciones críticas sobre los montos rendidos y reembolsos solicitados. Entre los puntos más conflictivos destaca el rechazo al pago del polémico vidrio blindado utilizado por José Antonio Kast en diversos eventos públicos.
El caso del blindaje y las rendiciones de Kast Tras analizar los informes, el Servel determinó que el vidrio antibalas utilizado por Kast no califica como gasto electoral al no tener un propósito de promoción entre el electorado. La resolución G1345 detalla que el candidato declaró gastos por $3.421.598.647.
Debido a que su administrador, Julio Feres, entregó respuestas fuera de plazo y no logró justificar la totalidad de los reparos, el organismo terminó aprobando un reembolso de $3.125.089.680, cifra menor a los $3.165.188.281 solicitados inicialmente. El propósito, intención o finalidad en el uso de blindaje o láminas de seguridad, era únicamente la protección de la integridad física del candidato ante amenazas eventuales.
Este gasto, sin embargo, no tiene un propósito o intención de promoción del candidato entre el electorado. El ente electoral también cuestionó gastos por $3.570.000 en el evento de Concepción, además de $185.737.032 en propaganda impresa y merchandising, al no acreditarse brigadistas para su distribución.
Asimismo, faltaron $4.878.297 en costos de radio y $53.518.297 en certificados de donaciones a 76 parlamentarios. También fueron rechazados $20.000.000 por un evento en Casa Santiago y $2.975.000 por un detector de metales.