Mauricio Pochettino, entrenador argentino de la selección de Estados Unidos, reprochó los incidentes que cerraron el triunfo por 4-2 sobre Chile en St. Louis, Misuri. "Para ser honesto, no me gusta lo que pasó en el final del partido ante Chile", dijo tras el amistoso.
Según informó La Tercera, el exdefensor tuvo que meterse entre los futbolistas de ambos planteles para evitar que el conflicto escalara. Cooperativa coincidió en que Pochettino intervino para frenar la gresca y evitar que los jugadores se fueran a los golpes.
El origen del tumulto, de acuerdo con Cooperativa, fue una jugada en los minutos finales. El arquero estadounidense Brian Schwake atrapó el balón para hacer tiempo y Leandro Hernández, formado en Colo Colo, le dio una suave patada para apurarlo.
Chris Richards reaccionó de inmediato y fue a encarar al chileno. Siguieron discusiones y empujones, y hasta se sumaron jugadores de las bancas. El árbitro amonestó a Hernández y Richards.
"Es difícil analizar este tipo de situaciones, porque siempre intentas ponerte del lado de tu equipo", explicó Pochettino. Agregó que "a veces, la frustración de la derrota provoca este tipo de situaciones" y advirtió que "es peligroso porque algo más grave puede suceder".
El técnico también se permitió una broma: "Cuando era joven, sí, me gustaba mucho pelear, pero ahora estoy más relajado". Luego insistió en que "lo más importante siempre es respetar al oponente, se gane o se pierda".
En lo futbolístico, Chile alcanzó a ir arriba 2-1 con goles de Ulloa y Gutiérrez, pero Estados Unidos lo dio vuelta en el complemento. Pochettino reconoció que en el primer tiempo su equipo permitió que Chile "nos corriera mucho en el contragolpe" y que los ajustes llegaron en la segunda mitad.
El argentino calificó a la Roja como un "equipo en reconstrucción", igual que Perú, al que también venció en esta ventana. Ambos terminaron en los últimos lugares de las pasadas Eliminatorias Sudamericanas.
Para el equipo de Nicolás Córdova, el resultado significa la segunda derrota de la gira por Norteamérica, tras el 1-0 ante Canadá, partido que dejó las expulsiones de Suazo y Cepeda.