La Organización Mundial de la Salud (OMS) certificó a Chile como el primer país de Sudamérica en eliminar la transmisión de la rabia de perros a humanos, según reportó BioBioChile. El reconocimiento valida décadas de trabajo conjunto entre el Ministerio de Salud, municipios y comunidades en prevención y vigilancia.
La rabia es una enfermedad viral con tasa de letalidad cercana al 100% una vez que aparecen los síntomas clínicos. Sin embargo, es completamente prevenible mediante vacunación y medidas de cuidado, lo que la convierte en una muerte evitable.
En Chile, el último caso de rabia humana transmitida por perros se registró en 1972. Para obtener la certificación de la OMS, el país debió demostrar la ausencia sostenida de casos y contar con sistemas sólidos de vigilancia, laboratorio, vacunación y respuesta.
Este hito representa 54 años sin nuevos contagios y refleja un trabajo que abarcó más de cinco décadas en materia de prevención y control. El Ministerio de Salud conformó una Mesa Técnica Nacional que sistematizó la evidencia acumulada en décadas de gestión.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó el logro en una declaración. 'Felicito al Gobierno y al pueblo de Chile por este logro histórico', valoró. Señaló que el reconocimiento demuestra una inversión sostenida en salud pública. 'Esto ofrece valiosas lecciones a los países que trabajan para acabar con las muertes en humanos causadas por esta enfermedad prevenible', añadió.
La ministra de Salud, May Chomali, recibió el diploma oficial de certificación junto a la subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro, en una ceremonia en el canil Monte Grande de Las Condes. Chomali enfatizó que el logro no hubiera sido posible sin el trabajo coordinado con municipios y comunidades que realizan educación, vacunación y control de mascotas en terreno.
A este reconocimiento se suman otros dos hitos sanitarios recientes para Chile. En marzo de 2026, el país se convirtió en el primero de las Américas en ser certificado por la eliminación de la lepra. Además, mantiene el estatus de libre de transmisión endémica de sarampión desde 1993.